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Paz Padilla pasa de las órdenes de la policía que se presentó en su casa: “Me daba igual”

La presentadora de ‘Sálvame’ reconoce que no atendió las peticiones de los agentes que se presentaron en su casa

Paz Padilla en una imagen reciente
Paz Padilla en una imagen recienteSergio R MorenoGTRES

A lo largo de la mañana de ayer se hizo público que la policía local de Villaviciosa de Odón se había tenido que presentar el pasado fin de semana en la casa de Paz Padilla, alertada por la llamada de algunos vecinos que se quejaron del escándalo que la presentadora de ‘Sálvame’ estaba armando por una fiesta de disfraces que había organizado en honor a su difunto marido, Antonio Juan Vidal, que perdió la vida el pasado verano. A pesar de los avisos de los agentes, que se personaron en su domicilio hasta en dos ocasiones, el evento se alargó hasta altas horas de la noche.

Ha sido la propia Paz Padilla quien ha explicado en ‘Sálvame’ este percance con la policía de Villaviciosa de Odón, aunque en sus palabras no se capta un ápice de arrepentimiento. De hecho, la presentadora reconoce abiertamente que hizo caso omiso a las órdenes de los agentes, con los que mantiene una relación de cercanía. “Fuimos todos disfrazados de alguien muerto, yo fui de Amy Winehouse, mi hija de Cleopatra. Incluso vino la policía dos veces, son amigos míos y me decían: ‘Paz, te vamos a poner una multa’, y yo les decía: ‘Pero si la música no está fuerte’. Me daba igual, porque yo era feliz porque Antonio estaba allí. El amor está por encima de la angustia y del dolor”, ha expuesto la gaditana.

La policía se presenta en casa de Paz Padilla
La policía se presenta en casa de Paz Padilla FOTO: GAA GTRES

Desde que murió su marido, Paz Padilla ha demostrado en varias ocasiones que lleva su duelo de forma atípica, haciendo del humor y la alegría su mejor terapia. De hecho, en la misa funeral de Antonio Juan Vidal la música y el ambiente festivo se impuso a las lágrimas y el dolor, tal y como ella misma explicó a Bertín Osborne en ‘Mi casa es la tuya’: “Llamé a nuestros amigos y les dije que iba a hacerle una despedida preciosa, que íbamos a bailar en la iglesia. Hice un monólogo en su funeral y acabamos todos bailando. Algunos no lo entendieron”.