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Qué fue de Anabel Conde, la representante española que quedó en el pódium en Eurovisión como Chanel

La artista realizó una de las mejores actuaciones de la historia del festival

Anabel Dueñas
Anabel Conde FOTO: cortesía cortesía

Anabel Conde representó a España en Eurovisión en 1995 con tan solo 19 años. Ese año, durante los ensayos, las encuestas la daban por favorita pero, finalmente, quedó en segundo puesto, un lugar que ningún artista había alcanzado en ese momento salvo Betty Missiego en 1979. Desde ese momento, la carrera musical de la malagueña, en vez de catapultarse, se truncó, debido a una serie de desgracias y trágicos acontecimientos.

‘Vuelve conmigo’, la balada con la que representó a España Anabel Conde, se convirtió en una de las canciones con la interpretación vocal más importantes de la historia del festival de Eurovisión. Cuando los miembros del certamen escucharon la maqueta, no creyeron que pudiese repetir en el escenario algo así. Pero lo hizo, Y quedamos segundos.

La artista comenzó en la música desde muy pequeña y, con 16 años, el ayuntamiento de Fuengirola produjo su primera maqueta. Esa grabación fue a Madrid, donde la escucharon unas cuantas productoras y, finalmente, fichó por Jercar, una pequeña discográfica catalana, con la que grabó unas cuantas maquetas, entre la que destaca ‘Vuelve conmigo’, que fue seleccionada para ir a Eurovisión. La joven, en ese momento, se enteró por la prensa de que iba a representar a España en el festival ese año en Dublín ante millones de espectadores.

Anabel Conde en Eurovisión
Anabel Conde en Eurovisión FOTO: youtube youtube

Durante los ensayos, se convirtió en favorita, al igual que Chanel este año. “Me empezaron a llamar ‘el caballo negro’, como en el ajedrez, que en cualquier momento podía dar un avance y quedar la primera. Salí en un periódico de Irlanda como posible ganadora y ahí es cuando RTVE empezó a ponerse nerviosa”, aseguró la cantante. Anabel Conde señala directamente a RTVE como culpable (responsable de la delegación española en Eurovisión) y le preguntaban: ‘¿Qué pasa con la niña?’. Yo noté esa tensión. Es más, la canción ganadora fue acusada después de plagio. Si RTVE hubiese querido, podía haber puesto una demanda o al menos haber intentado impugnar el resultado de alguna manera. Pero se quedaron con lo que ellos querían: un buen puesto, pero sin la responsabilidad de organizar el festival al año siguiente”, sentenció tajantemente la de Fuengirola.

“Que RTVE no me trató bien se puede comprobar viendo cualquier recopilatorio de los que emiten. Ponen en ellos a cualquiera antes que a mí, cuando he sido el mejor puesto en los últimos 40 años”, respondió en una ocasión a la prensa. Aún así, tras el certamen, volvió a España y fue recibida con grandes honores en su ciudad natal. Pero su carrera no se desarrolló como tenía previsto. “Un montón de países se habían ofrecido a publicar un álbum mío, pero mi discográfica dijo que no, que había que centrarse en España. Y aún así no hicieron absolutamente nada. No pagaron a nadie, a mí tampoco. Yo no gané un duro por ir a Eurovisión ni por mi primer disco, que se vendió bien. No pagaron ni a los músicos del estudio. Lo que yo gané fue únicamente por los conciertos que di”, denunció Anabel Conde.

Además, tan solo un año después de Eurovisión, sufrió acoso por parte de un productor. Así lo narraba: “Tuve un problema con una persona de la industria musical que pretendía conmigo... otras cosas. Unas cosas de las que ahora mismo se habla mucho en Hollywood”. Habían pasado solo 12 meses desde Eurovisión y Anabel rondaba los 20 años. Él quería conmigo lo que quería y amenazaba con hacerme la vida imposible si no lo conseguía. Y yo no cedí, sino que dije: paro, lo dejo. No quiero decir el nombre de esa persona que, además, me enteré hace poco de que había muerto”. Esa relación de acoso duró un año y, tras eso, retomó de nuevo sus estudios, que había dejado aparcados por la carrera eurovisiva, y se centró en su vida alejada del estrellato. A día de hoy, con 42 años, es profesora de inglés y de música y vive de la enseñanza. A pesar de todo, sigue haciendo sus pinitos musicales y es llamada por algunos países como pasada representante de Eurovisión.