Dinero

Carlos Alcaraz, el ermitaño de los 17 millones de euros

El reciente ganador de Wimbledon acaba de crear Garfia Valores SL, una sociedad para gestionar su patrimonio millonario

Alcaraz, durante un partido
Carlos Alcaraz of Spain in action during the Men's Singles final match against Novak Djokovic of Serbia at the Wimbledon ChampionshipsAgencia EFE

A simple vista cuesta distinguir si fue construida in situ o se trata de una de esas cabañas prefabricadas colocadas sobre el terreno una vez hecha. Desde luego no engaña desde la entrada. Un pequeño porche solado de 1,5 por 5 metros con baldosas a juego recibe al visitante, sin más lujos que dos sillas de madera y una mesa mínima aparcada frente a ellas. Dentro, la cabaña forrada entera de madera, recibe a su inquilino con una pequeña cama con mesilla al lado, dos armarios forrados de pino que dejan espacio a una pequeña estantería y una mesa de estudio. Así es el hogar de Carlos Alcaraz, flamante campeón de Wimbledon y número uno de mundo del circuito ATP. El secreto de su éxito, talento descomunal aparte, tiene mucho que ver con esta pequeña habitación de 90 metros cuadrados donde vive, casi como un ermitaño, desde hace cuatro años en la Academia Equelite de Juan Carlos Ferrero.

Carlosse siente cómodo allí. Según ha confesado en más de una ocasión no necesita más de lo que tiene. Tampoco lo necesitaba cuando llegó la primera vez, hace ahora cuatro años. Entonces el tenista ocupaba una cabaña bastante más pequeña de la que tiene ahora. La de entonces tenía apenas 25 metros cuadrados. Allí pasó la cuarentena durante la pandemia por Covid19 en 2020. Fue una dura experiencia que le curtió –sobre todo mentalmente–, y que le hizo reafirmarse en muchas de las cosas que le habían llevado hasta allí abandonando su ciudad natal y su familia.

Pero hasta llegar hay una historia de sacrificio, como suele ocurrir en el caso de los grandes campeones. En 2019, Alcaraz abandonó El Palmar, en Murcia, para centrarse en su futuro deportivo. A poco más de 120 kilómetros se situaba la Academia Equelite de Juan Carlos Ferrero, fundada por el ex tenista que lleva su nombre y actual entrenador del español. La vida del murciano transcurre en la Academia bajo la disciplina, casi espartana, entre dobles sesiones de entrenamiento, combinando la cancha de tenis y el gimnasio.

Carlos Alcaraz, durante un punto
Carlos Alcaraz, durante un puntoJohn WaltonDPA vía Europa Press

Su victoria del domingo ante Novak Djokovic no va a cambiar mucho su vida. Sí en cambio lo ha hecho su economía. Por su victoria en la final el deportista murciano se embolsó 2,74 millones de euros. Precisamente para gestionar su millonario patrimonio, Carlos Alcaraz creó hace escasamente un mes Garfia Valores SL, una sociedad cuyo objeto social es «compra venta, transmisión y/o adquisición por cuenta propia de participaciones en entidades de todo tipo». La empresa también ha dado de alta un dominio web que, por el momento, permanece inactivo. Con un capital social de 3.000 euros y localizada en el domicilio de sus padres en Murcia, el joven deportista, que figura como administrador único de la sociedad, busca poner orden en el vasto patrimonio que acumula a sus 20 años.

Aunque Alcaraz es solo profesional desde 2018, acumula en premios 19.635.190 dólares (17,5 millones de euros), según el reporte de ganancias de la ATP. Solamente en 2022, Carlos ganó 7.706.889, en la que es la temporada más productiva de su carrera hasta el momento. Su éxito en las pistas ha ido acompañado del creciente interés de las firmas, que se lo rifan. Asociar su imagen al perfil del joven tenista y su imagen blanca es un reclamo al que Alcaraz y su entorno han sabido sacar partido. La primera que confió en Carlitos fue Nike, que le firmó un contrato cuando apenas tenía 16 años por más de una década. Antes incluso, la todopoderosa agencia IMG le echó el ojo al tenista cuando solo tenía 12 años. Desde entonces Albert Molina, es el su agente y quien se encarga de cerrar sus contratos de publicidad.

Reclamo de firmas de lujo

En el mundo del tenis también tiene contrato hasta 2025 con Babolat, su marca de raquetas. Fuera de las canchas, el deportista también ha unido su imagen a grandes firmas con pingües beneficios. Este mes de junio, Louis Vuitton, anunciaba al jugador como su «embajador global». Carlos es, además, imagen de la firma de relojes de lujo, Rolex, de Isdin, el laboratorio español dermatológico, y de la marca de embutidos murciano El Pozo, con quien este año rodó la campaña «UnoMásDeLaFamilia». Otras firmas como BMW, Lotto o Calvin Klein también cuentan con su imagen.