Denuncia

María Patiño emprende acciones legales para defender a su hijo

La presentadora no piensa consentir ningún ataque hacia al joven, completamente anónimo y alejado del foco

María Patiño
María PatiñoInstagram

Los famosos están acostumbrados a recibir todo tipo de críticas y ataques por su proyección pública, y los mensajes de odio se han multiplicado en los últimos años a través de las redes sociales. Son muchos los rostros conocidos, como Gloria Camila o Rocío Flores, quienes han declarado la guerra a los individuos que, ocultos tras el anonimato que la red les ofrece, se permiten lanzarles insultos e incluso amenazas.

En esta ocasión, ha sido María Patiño quien ha dicho "basta" y ha anunciado que ha emprendido acciones legales contra un comentario que le ha llegado a través de estas plataformas y que hace alusión a su hijo, un joven anónimo y completamente alejado del foco mediático. "Tú sí que estás frustrada por no poder decir quién es el padre de tu hijo, que si lo dices te manda a unos mato…", expresó un usuario de X, antes Twitter, a lo que ella responde tajante: "Esto está denunciado".

Lo cierto es que se conocen muy pocos detalles sobre Julio, el hijo de María Patiño, y las pocas veces que la periodista se ha permitido hablar en público de él ha sido para dejar claro que nunca lo expondrá ante los medios. "Tiene una explicación. Una de las cosas que me prometí a mí misma cuando decidí ser madre es que tenía una obligación por encima de todas, y era protegerlo", señaló en una entrevista con "Lecturas".

María Patiño con su hijo Julio en la portada de la revista Semana
María Patiño con su hijo Julio en la portada de la revista SemanaSemanaRBA

Como ella misma ha explicado en varias ocasiones, el joven se crio en Sevilla con sus abuelos mientras ella se labraba un futuro como periodista en Madrid, pero aprovechaba cualquier fin de semana o hueco libre en su agenda para tomar un tren y reencontrarse con él en la Capital Hispalense.

Aun así, reconoce que no estuvo a su lado todo lo que a ella le hubiera gustado, quizá por anteponer su carrera a otros aspectos de su vida: "Me ha sido muy difícil, por no decir imposible, conciliar mi trabajo con la educación de mi hijo".