Opinión

La crónica de Mariñas: Ana María Aldón desbanca a José Ortega Cano

Ortega Cano y Ana María Aldón en una imagen de archivo
Ortega Cano y Ana María Aldón en una imagen de archivoGtres

Bombazo total en la familia Ortega Cano. Impacta, sorprende y extraña su reconciliación. Es algo que solo está empezando. Sin duda nos queda por disfrutar lo mejor de tan singular montaje. Estamos preparados para disfrutarla porque sin duda promete ser algo único en ese capítulo familiar. Es una saga inagotable y José Ortega Cano y Ana María Aldón se regodean con todos los detalles de su aparente reconciliación. Él ha pedido perdón y ella promete continuar imponiendo algunas condiciones, no todo va a salir gratis y es una forma de dar más dureza a sus posturas. Allá quien se las crea, que no es mi caso ya tan curado de muchas espantos, por eso cuestiono y no acabo de creer que haya auténtica reconciliación entre el ex torero y Ana María. Es algo que cuesta digerir por positivo que sea uno.

Todo eso coincide viendo cómo Antonio David y sus hijos celebraron el día del padre en Málaga tal si fueran una familia modélica, que no es el caso como se sabe y hemos venido padeciendo.

Ana María está admirando por su comportamiento televisivo. Es algo que nadie esperaba y no deja de sorprendernos. Ha sido una transformación completa, radical y verdaderamente sorprendente. Confiamos en que continúe tal evolución. Yo recuerdo sus primeros años cuando el torero era uno de los principales «fans» de Rocío Jurado, nada que ver con la actualidad. Están hechos el uno para la otra. Solo cabe esperar que todo este presunto montaje dure y se sostenga, que eso ya parece más difícil.

El tiempo es sabio y resolverá, aunque no es algo que me quite el sueño como tampoco su cambio de imagen que tanto enfada a más de uno. Quién la ha visto y quién la reconoce, así es la vida. Lo que no cabe duda es de que la historia tiene sus cosa divertida, curiosa , intrigante y llena de emoción. Estamos ante una posible película, quizá docuserie, ahí lo dejo, repleta de atractivos... a ver si nos gusta o todo lo contrario.