Trump declara su admiración a Erdogan: "Soy un gran fan”

El presidente de EE UU desoye a los congresistas que solicitaron que anulara la invitación al líder turco a la Casa Blanca

Tan solo un mes después de las advertencias lanzadas por la invasión de las tropas turcas del noroeste de Siria, Donald Trump declara su admiración incondicional al dirigente turco, Recep Tayyip Erdogan. Todo en medio de un clima de indignación por parte de la opinión pública internacional.

Este miércoles en Washington, Donald Trump dio una cálida bienvenida a su homólogo turco, sin advertirse ni una sola señal de disconformidad con el episodio sirio, haciendo oídos sordos a la llamada de un grupo de la Cámara, mayoritariamente demócratas, que reclamaban al presidente norteamericano que rescindiera su invitación a Erdogan.

La invasión de Siria por parte de Erdogan y el ataque a las milicias kurdas que ayudaron a Estados Unidos a combatir al Estado Islámico enfurecieron a muchos funcionarios militares y diplomáticos norteamericanos y llevó a los miembros del Congreso en Washington a establecer sanciones punitivas, en un conflicto que a punto estuvo de convertirse en una crisis diplomática entre ambos países.

Erdogan es percibido en Estados Unidos, tanto por republicanos como demócratas, como un líder con políticas cada vez más autoritarias con lazos muy estrechos con el Gobierno ruso y lejos de los postulados democráticos de la sociedad occidental encabezados por el país norteamericano.

No es la primera vez que Trump declara su adhesión incondicional a líderes con dudosa credibilidad democrática como el mandatario ruso Vladimir Putin y otros autócratas como el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. Estas “amistades peligrosas” desatan desconcierto entre el personal diplomático y miembros de la seguridad nacional de Estados Unidos.