Internacional

Un hombre se quema a lo bonzo en medio de una manifestación feminista en Líbano

Aumentan los intentos de suicidio ante la grave crisis económica en la que está sumido el país

La crisis económica aprieta tanto en Líbano que ya son cuatro los casos de suicidios o intento de suicidio por la presión económica se están multiplicando en el Líbano. La semana pasada murieron tres cabezas de familia, cuya vulnerabilidad por no poder seguir pagando las facturas ni los costes del colegio de sus hijos los llevó a cometer suicidio.

En medio de una marcha de mujeres por sus derechos y la crisis económica, junto cuando habían acabado una “performance” inspirada por el grupo feminista chileno “las Tesis”, un hombre apareció de la nada corriendo con la ropa en llamas hacia la multitud. Hubo suerte y rápidamente los manifestantes y periodistas, que estaban cubriendo el acto, le socorrieron, y con mantas y agua, apagaron el fuego.

Un silencio envolvió por momentos la plaza de Riad el Solh, epicentro de las protestas de Beirut, y todo el mundo quedó conmocionado.

Nadie se atrevía a hablar de lo sucedido, mientras los manifestantes se hacían a un lado para permitir el paso a la ambulancia.

La víctima tiene graves quemaduras en su pierna derecha y no se ha querido dar más información para que su caso no sirva de efecto llamada para más suicidios.

Si bien su caso ha quedado en intento de suicidio, motivado por la difícil situación financiara, los otros tres murieron. La primera víctima se suicidó disparándose con un rifle de caza al no poder pagar una deuda de 2.000 dólares. El segundo caso, el hombre se ahorcó por no poder devolver 500 dólares que había pedido prestados y no poder darle a su hija 1.000 LL (menos de un dólar) para comprar pan. El tercero se tiró por el balcón de su casa.

Las protestas son el reflejo de ese descontento de una población que al menos el 40 por ciento vive con menos de tres dólares al día. Este hombre que permanece anónimo intentó acabar con su vida o por lo menos dar un toque de atención por la difícil situación que atraviesan muchos libaneses.

Si bien, la manifestación de las mujeres era para reivindicar sus derechos y exigir una igualdad ante la ley libanesa, -pues la mujer, por ejemplo, no tiene el derecho de dar la nacionalidad a sus hijos-, también se unieron chicos jóvenes que anhelan un futuro diferente.

Estoy aquí apoyando la revolución porque quiero que el día de mañana todos los libaneses tengamos los mismos derechos. Hombres y mujeres queremos un futuro mejor para Líbano. He visto con mis propios ojos la desigualdad con las mujeres de mi familia. Quiero que si tengo una hija tenga los mismos derechos que si tengo un hijo”, señaló a LA RAZÓN Samir, manifestante y músico.

Las libanesas, pero también los libaneses, “se sienten violadas por sus políticos”, en referencia al lema que cantaron las mujeres chilenas. “Lo que están haciendo es una abuso sexual. La élite política tiene el poder y por eso cree que puede someternos humillarnos como a una mujer que sufre maltrato sexual”, denunció Hanan, estudiante de la Universidad Americana de Beirut.