“Dios mío, soy una mala madre”: la confesión de una bróker británica tras matar de una paliza a su recién nacida

La pequña Eva, de cuatro semanas de vida, murió por un “traumatismo cerebal” y un “golpe en la columna dorsal” el 2 de septiembre de 2017. Ahora se juzga a su madre, una consultora financiera de Londres, y a su amante lituano

Clare Sanders, de 43 años, está acusada de matar a su hija junto a su amante lituano
Clare Sanders, de 43 años, está acusada de matar a su hija junto a su amante lituanoFacebook

Una consultora financiera confesó a la Policía “Dios mio, soy una mala madre” horas después de la muerte de su hija de cuatro semanas en 2017.

La Policía acusa a Clare Sanders, de 43 años, de asesinar a su hija junto a su amante de origen lituano, Tomas Vaitkevicius, de 45 años. Sanders y Vaitkevicius golperaon hasta en tres ocasiones a su hija en su piso del sur de Londres a pesar de que contaba con apenas unos días de vida.

En el móvil de Sanders se encontraron búsquedas de Google con “Síndrome de temblores/sacudida de un bebe del NHS”; “temblores de un bebé”, “golpes a un bebé” el 27 de agosto de 2017, seís días antes de su fallecimiento.

Sanders y Vaitkevicius niegan haber golpeado y haber dejado morir a la recién nacida.

No obstante en la última sesión del juicio, el tribunal de Old Bailey pudo escuchar la declaración de Clare Sanders horas después del fallecimiento de su hija. En la que confiesa ser una “mala madre” y reconoce que la noche anterior habían bebido una botella entera “de algún licor”.

Un equipo de atención médica fue enviado al edificio del sur de Londres donde reside la pareja la noche del 1 de septiembre de 2017 después de la llamada de una de las vecinas del bloque.

La consultora bancaria se encontraba llorando en la puerta de su casa gritando: “Mi bebé, mi bebé”. La recién nacida se encontraba con tan solo un pañal. Los sanitarios la llevaron inmediatamente al hosptial para tratarla. Eva, de cuatro semanas de edad, fallecía horas después. Eran las 7 de la mañana del 2 de septiembre.

En el informe médico se determina como causa de la muerte “traumatismo cerebal y un golpe en la espina dorsal”.

El móvil del asesinato no está claro. No se trata de un asunto económico. Clare Sanders, de 43 años, no tenía problemas de este tipo. En ese momento como consultora financiera en Londres tenía un salario de 90.000 libras al año (103.000 euros).