Una operación contra el crimen organizado paraliza el centro de México

El presidente López Obrador niega que el operativo fuese en busca de José Yépez “El Marro”, líder del cártel en la región

Delincuentes queman automóviles y bloquean carreteras en centro de México
Delincuentes queman automóviles y bloquean carreteras en centro de México/EFEStrEFE

El Estado de Guanajuato, en el centro de México, estalló en llamas en la tarde del martes. Se desataron incendios de vehículos y bloqueos de carreteras al menos en once puntos, en una acción coordinada del crimen organizado como respuesta a una operativo de seguridad, según las autoridades, que a su vez han desmentido que se tratase de un intento de captura de José Antonio Yepez “El Marro”, líder del cártel de Santa Rosa de Lima, con presencia mayoritaria en la región.

El presidente Andrés Manuel López Obrador negó este miércoles que la operación policial tuviera el objetivo de capturar a “El Marro”, uno de los líderes criminales más buscados del país, cuyo poder se ha incrementado en los últimos tiempos por el robo de combustible, conocido en México como huachicol. Reconoció, sin embargo, que los episodios violentos de la víspera sucedieron como reacción a la detención de varios criminales.

El gobierno estatal y la Fiscalía de Guanajuato informaron de que efectivos de seguridad estatales y federales llevaban a cabo varios operativos en los municipios de Celaya, Villagrán y Juventino Rosas contra grupos criminales. El caos se desató alrededor de las dos de la tarde con el corte de varias carreteras, entre ellas la transitada autopista Celaya-Querétaro. El Gobierno del municipio de Salamanca dijo que sujetos desconocidos asaltaron un camión de basura mientras circulaba por la carretera Salamanca-Celaya. Le prendieron fuego y cortaron el tráfico. Más allá de las siete de la tarde el operativo continuaba, aunque no se conoce el número exacto de detenidos. Tampoco se han reportado heridos.

Tras la demostración de poder del crimen organizado en Guanajuato, muchos en México evocaron el episodio sucedido en Culiacán el pasado mes de octubre, cuando el Ejército desplegó una operación fallida para capturar a Ovidio Guzmán, hijo del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, que cumple condena en Estados Unidos. El presidente López Obrador señaló que “no tiene nada que ver con lo de Culiacán. Ha habido detenciones, se está actuando y eso es una reacción”, cuando fue preguntado el miércoles en su conferencia de prensa diaria.

El conocido como “Culiacanazo” es el episodio más negro para las fuerzas del orden mexicanas desde que López Obrador llegó al poder a finales de 2018. El dispositivo en la capital del norteño estado de Sinaloa fue desastroso y los agentes mexicanos se vieron obligados a entregar a Guzmán ante el rápido despliegue de sus sicarios, que amenazaban con abrir fuego contra las familias de los soldados y la población civil. El presidente quiso espantar fantasmas pasados y reiteró que las redadas en Guanajuato no pretendían atrapar a “El Marro”. “No fue un operativo con ese propósito”, apuntó.

Sin embargo, en las últimas semanas se han producido varias detenciones en el entorno más cercano de José Yepez, que apuntaban hacia un posible arresto del capo. El 5 de marzo detuvieron a su padre en Celaya, después de un tiroteo entre policías municipales y presuntos delincuentes. Un mes antes sorprendieron a Dennise Yepez, sobrina de solo 22 años en posesión de varias armas largas y el 30 de enero cayó Karina Mora, esposa de El Marro. También en enero Elisabeth Yépez, hermana de El Marro, murió asesinada a tiros el día de su boda, presuntamente a manos de pistoleros del rival Cártel Jalisco Nueva Generación. Todos los familiares jugaban algún papel en la red del grupo de Santa Rosa de Lima según las autoridades.

El ascenso de este cártel es el principal motivo de que Guanajuato se convirtiese en el Estado mexicano con más homicidios dolosos en 2019. En apenas cuatro años la cifra se ha duplicado en la entidad hasta los 2225 asesinados, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. La violencia en México sigue disparada y el pasado 2019, primer año de gobierno de López Obrador, se convirtió en el más violento desde que se llevan a cabo estos registros en México. El gobierno identificó el huachicol como una de las actividades generadoras de violencia y prometió concentrar esfuerzos en combatirlo, pero los resultados aún no se aprecian.