El coronavirus pone a prueba los sistemas sanitarios de Iberoamérica

El promedio de gasto en salud es de apenas el 3,7% del PBI, casi la mitad que en los países de la OCDE. Además, la economía del continente puede verse seriamente afectada por la pandemia

First death from coronavirus in Latin America in Buenos Aires
Dos mujeres se cubren mientras abandonan el Hospital Cosme Argerich, en Buenos Aires, ArgentinaMARIANA GREIFReuters

Paradójicamente América Latina y África, las dos regiones donde el coronavirus tuvo menor impacto hasta ahora, son sin embargo las más vulnerables. La intensidad con que el coronavirus golpee a la región en las próximas semanas tiene que ver con cuatro factores: la infraestructura sanitaria y económica de cada país, la cuestión climática y la población.

Después del “boom” de comienzos de siglo, la región entró en una etapa de ajustes que se refleja en cuánto gasta el Estado en salud pública. América Latina invierte hoy anualmente en este rubro mucho menos que la mayoría de las regiones, un promedio de apenas 949 dólares per cápita, muy por debajo del promedio de la OCDE, 3.973 dólares, e incluso menos que Medio Oriente o África del Norte, 1.420 dólares.

Dicho de otra forma, el promedio de gasto en salud es de apenas el 3,7% del PBI, mientras que el promedio de la OCDE es 6,6%. Y las grandes aspiraciones de varios países de brindar una cobertura médica universal quedan ensombrecidas por el escaso presupuesto que les dedican los gobiernos.

“Brasil, por ejemplo, tiene el sistema de salud pública más ambicioso del mundo. Aspira a dar cobertura gratuita a más de 100 millones de personas, pero solo invierte el 3,8% de su PBI. Mientras Reino Unido, con 66 millones de habitantes y mejor estado general de la población, le dedica casi el triple”, explica Miguel Lago, director ejecutivo del Instituto de Estudios para Políticas de Salud (IESP), de Río de Janeiro.

Y el coronavirus se extiende en una región que, además de contar con poco dinero para gastar en salud, ya tiene colapsado su sistema sanitario.

La situación es una mezcla de Europa y África. Los hospitales están saturados por pacientes con enfermedades crónicas características de países desarrollados, como diabetes o cáncer, y a la vez en algunas regiones prevalecen enfermedades contagiosas más propias de países africanos, como sarampión o dengue. En Paraguay casi el 50% de la población está contagiada de dengue, incluido el presidente Mario Abdo Benítez”, señala Lago.

Es una de las principales razones por las que el presidente de Argentina, Alberto Fernández, ha decretado la clausura total, al estilo europeo en todo el país. Aunque con uno de los mejores programas sanitarios gratuitos de América Latina, el Gobierno es consciente del colapso que podría suponer si la pandemia se extiende como en Italia. Sería un desastre.

El caso más grave es Venezuela, donde el coronavirus ya se extiende sin control con hospitales sin insumos, quebrados por la crisis y una población en continuo éxodo, contagiando a las regiones que no han cerrado fronteras.

Dependencia de China

América Latina tiene que sumar el previsible frenazo económico de China, segundo socio comercial de la región. América Latina está significativamente enlazada a China, ya que las relaciones económicas entre ambas se han disparado en las últimas décadas, particularmente a través del comercio, la inversión extranjera directa y los préstamos. El brote del Covid-19 representa una nueva amenaza potencial para la economía de la región”, afirma Luis Felipe López-Calva, director de desarrollo para América Latina y el Caribe de la ONU.

Para entender la influencia de China hay que entender los siguientes datos: Se trata del segundo socio comercial de Latinoamérica. El comercio aumentó de 12.000 millones de dólares en el año 2000 a 306.000 millones en 2018. Además representa 18,4% de las exportaciones totales latinoamericanas. 32,4% de las exportaciones totales de Chile. 28,1% de las exportaciones totales de Brasil. 10,5% de las exportaciones totales de Argentina.

El gigante asiático ha invertido además más de 90.000 millones de dólares en América Latina entre 2005 y 2017. Ha prestado 141.000 millones de dólares. Venezuela ha recibido 67.200 millones en préstamos. Brasil 28.900 millones Ecuador 18.400 millones. Es el gran mecenas de America Latina.

Con estos números basta para entender el peso de China en Latinoamérica. Y el impacto que tendrá el frenazo económico del país asiático después de tres meses de estrictas medidas de aislamiento en buena parte de su territorio.

A parte de China existen otros factores internos que hunden aun más las economías del continente. Países como Argentina que ya estaba en recesión y que han decretado el cierre de todo comercio, podría entrar en bancarrota. El pago de 70.000 millones de deuda vence en semanas y los acreedores entre ellos el FMI, no se muestran muy comprensivos.

Otros como Venezuela han acudido al mismo organismo en busca de ayuda, solicitando 5.000 millones de ayuda, acuciados por la crisis interna, pero también por la bajada del precio del crudo. Latinoamérica donde las venas siguen abiertas, se dirige al abismo.