Internacional

EE UU se enfrenta a una recesión en año electoral

Los solicitantes de ayudas públicas por desempleo alcanzan la cifra récord de tres millones. La Cámara de Representantes debate el rescate histórico de más de dos billones de dólares para salvar la economía

El Senado aprobaba por (inusual) unanimidad el mayor rescate económico en la historia de EE UU: dos billones de dólares (cerca de 1,8 millones de euros) en ayudas directas a empresas y ciudadanos estadounidenses para hacer frente a la crisis del coronavirus.

La votación se extendió hasta la madrugada del miércoles, tras varios intentos, debido a las protestas de los republicanos, al considerar excesivas las mejoras del seguro por desempleo. Aunque el trámite del plan de rescate no había concluido todavía, puesto que el proceso debe ser ratificado por la Cámara de Representantes y, por último, firmado por el presidente de EE UU. Donald Trump, en su interés personal por evitar que “el remedio sea mayor que la enfermedad”, espera poder dar el visto bueno cuanto antes a la implementación de una medida histórica puesta en marcha para afrontar la grave recesión a la que se enfrenta el país tras la llegada de la pandemia.

Con uno de cada tres estadounidenses confinado en casa sin trabajo, las peticiones de ayuda por desempleo se han disparado en apenas unos días, registrando nuevos récords históricos de esta pandemia. Y es que cerca de 3,3 millones de trabajadores estadounidenses presentaron solicitudes de prestación por desempleo la semana pasada, según daba a conocer el Departamento de Empleo de EE UU.

La cifra de esos más de tres millones de recientes solicitantes de empleo, disparada tras la declaración del estado de emergencia por la propagación del coronavirus, multiplica por cuatro la más alta registrada en la historia de EE UU tras la recesión de 1982 y supera todos los pronósticos.

Expertos economistas esperaban, según sus cálculos, alcanzar más de un millón y medio de solicitudes de empleo, pero finalmente sus estimaciones se han duplicado apenas la primera semana.

Por su parte, el secretario del Tesoro, Steven Munchin, advirtió hace unos días a los senadores, en medio de intensas negociaciones con el Congreso, que el desempleo podría alcanzar hasta el 20% en el país si no aprobaban el paquete de rescate económico para aliviar las consecuencias del impacto por el coronavirus y estimular la economía.

Precisamente para hacer frente a esta situación sin precedentes, el acuerdo histórico aprobado en el Senado establece una ampliación de 13 semanas por desempleo, así como 600 dólares más sobre la cantidad pagada por los estados. La propuesta de ley también contempla el envío masivo de cheques a familias trabajadoras y con sueldos inferiores a 75.000 dólares anuales: un sueldo mensual temporal de unos 1.200 dólares por cada adulto y 500 por cada menor de edad.

“Esto no es siquiera un paquete de estímulos, es un plan de emergencia”, aseguró por su parte Mitch McConnell, el representante de la mayoría republicana en el Senado. “La amenaza más seria para la salud de los estadounidenses en un siglo y probablemente el mayor riesgo para el empleo y la prosperidad de EE UU desde la Gran Depresión”, añadió McConnell.

La Bolsa ha caído en picado en la últimas semanas, experimentando un tímido ascenso tras el anuncio de las medidas de alivio económico anunciadas, pero siguen registrando mínimos históricos.

Aunque, paradójicamente, los índices de popularidad del presidente están subiendo a marchas forzadas desde que está al frente de la crisis del coronavirus, según ratifica la más reciente encuesta de Gallup. El porcentaje de aprobación de Trump alcanza el 49%, la misma cifra de apoyo que consiguió tras la absolución de su juicio político, suponiendo el más alto hasta ahora alcanzado durante su presidencia.

Si bien Trump le quitó importancia a la pandemia desde el principio, comparándola con una gripe estacional o incluido con los accidentes de tráfico en EE UU, su tono ha ido cambiando en las últimas semanas tras el fuerte impacto que la pandemia ha ido dejando a su paso por Asia, Europa y ahora a su llegada a América, siendo la ciudad de Nueva York el nuevo epicentro de la pandemia en el mundo. La ciudad cuenta con más de la mitad de los casos de contagio del país, seguida de California y el estado de Washington, alcanzando la cifra de 80.000 infectados en EE UU y más de un millar los muertos en las últimas hor