La tripulación del “Theodore Roosevelt” despide a su capitán como un héroe

Miles de hombres vitorean a Brett Crozier, destituido por pedir ayuda al Gobierno ante la propagación de la pandemia entre la tripulación

Estados Unidos ya tiene un nuevo héroe. Y la Casa Blanca una preocupación más en esta guerra contra el coronavirus. Brett Crozier, el capitán del portaaviones nuclear “Theodore Roosevelt”, destituido por dar la voz de alarma por la expansión del contagio entre sus hombres, ha sido despedido como un héroe por sus marineros cuando fue obligado este sábado a abandonar el buque.

Miles de hombres aplaudieron a Crozier y lo aclamaron por defenderlos, pese a ser consciente del gran coste que tendrá para su carrera en la Marina. “Y así es como envías a uno de los mejores capitanes que jamás hayas tenido”, exclamó un marinero en uno de los vídeos difundidos en las redes sociales del emotivo momento, en medio de aplausos atronadores y vitoreando a Crozier cuando dejó el barco y a su tripulación en Guam.

El despido de Crozier se ha convertido en un problema político para el presidente Donald Trump en un momento en que su Administración se enfrenta a fuertes críticas por su manera de abordar la pandemia de coronavirus, que ya ha matado a más de 6.000 personas en todo el país, y tiene más de 200.000 infectados.

El candidato presidencial demócrata Joe Biden acusó a Casa Blanca de mal juicio y dijo que Thomas Modly, el secretario interino de la Armada que fulminó al capitán, “disparó al mensajero”. El despido, dos días después de que se filtrara la carta de Crozier, demostró cómo el coronavirus supone un reto para todas las instituciones estadounidenses, incluso a aquellas acostumbradas a misiones de riesgo y complejas como el Ejército.

Además, su apartamiento podría tener un efecto dominó en otros miembros de la Marina que buscan llamar la atención sobre las dificultades que supone el coronavirus en el Cuerpo, en un momento en que el Pentágono está reteniendo algunos datos detallados sobre infecciones entre sus soldados para evitar dar mala imagen de la preparación militar de EE UU ante una crisis como ésta o un conflicto bélico, informa Reuters.

Thomas Modly, consciente de la explosiva situación generada, ha sido más pruedente en las últimas horas, sugiriendo que la carrera de Crozier en la Marina no tiene por qué haber terminado. Ha recalcado que pensaba que todos merecían una oportunidad de “redención”. “Será reasignado, no será expulsado de la Armada”, dijo Modly. Pero Modly asegura que no todavía no sabe si el capitán deberá hacer frente a una medida disciplinaria. Declaró a Reuters que se tomará una decisión cuando concluya una investigación imparcial que analizará los problemas relacionados con las “comunicaciones” y la cadena de mando que condujo al incidente. “No voy a ordenarles que hagan nada (que no sea que investiguen los hechos lo mejor que puedan). No puedo ejercer una influencia incorrecta sobre esa investigación”, dijo.

El capitán Brett Crozier fue relevado de su mando en el "Theodore Roosevelt el jueves después de que se filtrara a los medios una carta muy crítica en la que pedía a la Marina que tomara medidas más enérgicas para detener la propagación del virus a bordo del portaaviones nuclear. Modly denunció en una entrevista tras el cese que la carta se compartió demasiado y se filtró antes de que incluso él pudiera verla.

En su carta de cuatro páginas, Crozier, quien tomó el mando en noviembre, describió una situación sombría a bordo del buque a medida que más miembros de su tripulación comenzaran a enfermar. Llamó a una “acción decisiva”: sacar a más de 4.000 marineros del barco y aislarlos, y escribió que, a menos que la Marina actuara de inmediato, no salvaguardaría adecuadamente “nuestro activo más valioso: nuestros marineros”.

Apoyo popular

La carta puso al Pentágono a la defensiva y alarmó a las familias de los tripulantes, cuyo puerto de origen está en San Diego. Cuando se le preguntó al presidente Donald Trump sobre el capitán durante una conferencia de prensa de la Casa Blanca el jueves, cuestionó la idea de que Crozier hubiera sido indisciplinado por el deseo de salvar la vida de los marineros. “No estoy de acuerdo con eso en absoluto. Para nada. Ni siquiera un poco”, dijo Trump.

También la reacción popular prometer atragantársele a la Casa Blanca. Más de 120.000 personas han pedido ya a través de internet la reincorporación del capitán.

“Sus acciones posiblemente salvaron muchas vidas”, asegura la petición en las webs. “Aunque fue despedido, es un héroe que debería ser recompensado”. Anoche, un día después del lanzamiento de la petición en Change.org, más de 123,000 personas habían firmado, ya muy cerca del objetivo de 150.000.