ONU, un Estado burocrático

La ONU no ha podido reunir a todos los jefes de Estado miembros del organismo para conmemorar el 75 aniversario, en un momento muy crítico para la cooperación internacional

Hace 75 años se firmó la Carta de San Francisco, con la que se creó la Organización de las Naciones Unidas, la ONU. Fue promovida por las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial para no caer en los mismos errores y superar a la Sociedad de Naciones, fundada en 1919.

Efectivamente, no ha habido una Tercera Guerra Mundial declarada como tal, pero los conflictos bélicos y las víctimas han superado a cualquier conflicto de ámbito planetario. ¿Ha fracasado, pues, la ONU? No, en tanto que sus objetivos son vigentes, y sí por la inoperancia ante algunos conflictos. Hay un hecho reseñable en el que quizá anide todos sus males: la ONU se ha convertido en un Estado más, con más presupuesto que otros y, sobre todo, con más funcionarios.

Se parte del principio de igualdad de las 193 naciones miembros, sean pobres o ricas, pero el control lo mantiene un superpoder que reconoce la posibilidad de veto del Consejo de Seguridad formado por Estados Unidos, Rusia, Francia, Gran Bretaña y China (hasta 1971 lo ocupó Taiwán). La guerra de Siria, el último gran conflicto bélico en que de manera directa han estado implicadas las potencias fundadoras, ha dejado cerca de 500.000 muertos y más de 12 millones de desplazados, sin embargo la ONU ha demostrado que es una institución bloqueada sin capacidad de respuesta.

Mientras EEUU propuso una resolución contra los ataques químicos del régimen de Bashar al Asad, Rusia ejerció el derecho de veto. Pasado el tiempo, la dependencia hacia la burocracias generada es enorme así como el sustento por parte de EEUU, con un gasto de del 22% de los 5.400 millones de dólares del presupuesto total, mientras España aporta el 2,52%.

Los 40.000 funcionarios de la ONU –sin contar el resto de organismos– repartidos por todo el mundo tienen sueldos que oscilan entre 70.000 y 200.000 euros al año, pero si es de una categoría senior llega a percibir ente 140.000 y 300.000 euros, da lo mismo que esté destinado en Kabul (la renta per cápita es de 1.000 dólares) o Nueva York. Una verdadera élite funcionarial.