Por qué Venezuela tiene más generales que todos los países de la OTAN

Estados Unidos cree que el régimen venezolano tiene dos mil generales. La cúpula militar es el último escudo de Maduro ante la ruina económica y la crisis política

Desde que asumió el poder en Venezuela en 2013, Nicolás Maduro profundizó en la militarización del poder político y entregó a la Fuerza Armada venezolana buena parte de la capacidad económica del país. Decenas de altos mandos castrenses tomaron el control de la distribución de alimentos, las divisas y materias primas clave. Y más de una decena ocupan ministerios y gobernaturas regionales.

Esta estrategia no era nueva sino que la había iniciado su antecesor Hugo Chávez, quien a diferencia de Maduro sí procedía del estamento militar. Chávez, que había dado un golpe de estado a principios de los noventa, comenzó a controlar al ejército inflando la jerarquía, purgando a los desafectos y después ofreciendo prebendas a los más uniformados de su confianza en un proceso desvelado por militares expulsados y varias investigaciones periodísticas en los últimos años.

Uno de los efectos de este enfoque ha sido el aumento del aparato militar. El año pasado, el jefe del Comando Sur de EE UU el almirante Craig Faller, destacó que que Venezuela cuenta con 2.000 generales, “más que toda la OTAN combinada”. En una comparecencia ante el comité de Servicios Armados del Senado, Faller resaltó que “la mayoría” de estos generales “están a sueldo de Maduro” por lo que suponen “su centro de gravedad”.

El entonces jefe del Comando Sur fue más allá al indicar que “gran parte de ellos” están implicados en redes de clientelismo, incluido el tráfico de drogas y los ingresos petroleros, con los que Maduro “compra su lealtad”.

Venezuela sufre una crisis económica desde 2013, periodo en que comenzaron a caer los precios del petróleo. Las elecciones de ese año, que siguieron a la muerte de Chávez y que el entonces candidato opositor Henrique Capriles denunció como “fraudulentas”, fueron el preludio de una crisis política que se ha agravado en los últimos años.

Desde entonces, en varios momentos miles de venezolanos se echaron a las calles para pedir un cambio de Gobierno y para protestar por la represión política contra la disidencia y por las malas condiciones de vida y la escasez. Más de cinco millones de venezolanos, según cifras de la ONU, salieron del país. Cuestionado en diferentes momentos por figuras del propio chavismo, Maduro se quedó además sin crédito internacional. Sin apoyo de la sociedad venezolana, con la economía hundida y sin el sostén exterior más allá del que brinda Rusia, China y Cuba, el líder chavista sabe que los militares son el último escudo para evitar que el régimen se derrumbe.

La periodista Sebastiana Barraez, experta en temas militares de Venezuela, cree que la cifra de dos miles generales “no es cierta". A su juicio, “el problema no es la cantidad de ascensos de oficiales o tropas, lo peligroso es a nivel de generales y almirantes porque con este numero de ascensos, Nicolás Maduro está terminando de romper la estructural piramidal de la Fuerza Armada Nacional”. En este sentido, el general retirado Clíver Alcalá dijo En declaraciones a la agencia Reuters que “se perdió la unidad de mando”. “No se distingue quién manda en lo operativo, administrativo y lo político”, agregó.

Pero pocos oficiales de alto rango han escuchado el llamado opositor a la rebelión, dejando a las fuerzas armadas con un exceso de altos mandos, difíciles de manejar y aún del lado de Maduro.

Los aproximadamente 150.000 militares del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional del país

Pero Venezuela, con hasta 2.000 almirantes y generales, ahora cuenta con el doble de altos mandos que el ejército estadounidense, más de 10 veces la cantidad de oficiales existentes cuando Chávez llegó a la presidencia. Esa estimación es de acuerdo con los cálculos de los exoficiales venezolanos y militares de Estados Unidos.

En mayo, Guaidó dijo a periodistas que sus esfuerzos por convencer a la tropa se veían frustrados por la fragmentada estructura militar y la intimidación del ejército dentro de sus filas. “¿Qué dificulta el quiebre? El poder conversar abiertamente, directamente con cada uno de los sectores y tiene que ver con la persecución a lo interno del PSUV, a lo interno de las fuerzas armadas”.

Con una nueva Constitución en diciembre de 1999, Chávez despojó a la Asamblea Nacional de sus facultades de supervisar la promoción de oficiales superiores. Eso le dio al presidente la máxima autoridad para asignar rangos y empoderar a oficiales aliados.

NUSO: Sin embargo, tanto nacional como internacionalmente, hay un consenso sobre la desprofesionalización de las Fuerzas Armadas, así como denuncias sobre la participación de algunos de sus funcionarios –de alto, mediano y bajo rango– en actividades de narcotráfico y crimen organizado transnacional y en contrabando de gasolina, alimentos y tráfico de personas, especialmente en la frontera colombo-venezolana

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