El regreso de Evo Morales sacude a Bolivia

Su delfín, Luis Arce sostiene que el ex presidente debe resolver sus cuentas pendientes con la Justicia antes de considerar una posible participación en el nuevo gobierno del MAS

El ex presidente de Bolivia Evo Morales dio una rueda de prensa ayer, en Buenos AiresJUAN IGNACIO RONCORONIEFE

Ambos vinieron de abajo. Plantaban coca y pastoreaban en las montañas con llamas. Indígenas que sufrieron el racismo de las clases altas desde chicos, pero que se erigieron con orgullo para tomar el poder. Dicen que paseaban de chicos, fantaseando con dejar las estepas áridas y llegar al Palacio Quemado. Con expulsar a esos presidentes corruptos que ni siquiera hablaban bien el castellano y ni mucho menos el aimara. Y la final lograron el sueño quechua, con la venia de la pachamama –madre tierra-. Luis Arce presidente electo de Bolivia y Evo Morales ex presidente en el exilio han ido de la mano, pero una vez se llega a la cima las alianzas se rompen.

De hecho podría pasar lo mismo que ocurrió en Ecuador donde el presidente Lenin Moreno llegó aupado por el ex presidente Rafael Correa, hoy repudiado y exiliado en Bélgica. Evo aspira por lo menos a que se levanten los cargos y poder optar a una plaza en el senado pero la historia se podría repetir y Arce, convertirse en judas, no permitir que su mentor vuelva.

El economista de izquierda Luis Arce, que dio la gran sorpresa al ganar la presidencia de Bolivia en primera vuelta, ayer según los sondeos a pie de urna, se benefició del capital político construido durante décadas por el ex mandatario Evo Morales. En el extremo opuesto del estilo carismático de Morales, Arce es un tecnócrata de perfil bajo, reconocido como el artífice del milagro económico boliviano.

“Vamos a trabajar para todos los bolivianos, vamos a construir un Gobierno de unidad nacional, vamos a construir la unidad de nuestro país”, dijo Arce durante la madrugada.

Su inesperado triunfo en la primera ronda, no anticipado por las encuestas, pavimenta el regreso a Bolivia de Morales desde su exilio en Argentina y sirve al líder del Movimiento al Socialismo (MAS) para reivindicarse políticamente, 11 meses después de su dimisión en medio de una convulsión social.

Lucho [apodo del candidato del MAS] será nuestro presidente (...), el devolverá a nuestra patria el camino del crecimiento económico", dijo Evo Morales.

Arce ganó las elecciones como abanderado de la bonanza económica del gobierno de Morales (2006-2019), cuando él era ministro de Finanzas. Economista de 57 años, estudió en la estatal Universidad Mayor de San Andrés en La Paz e hizo una maestría en la universidad británica de Warwick. Trabajó 18 años en el Banco Central, donde ocupó diversos cargos, y fue ministro de Economía y Finanzas casi todo el periodo de Morales, con una pausa de 18 meses. Tiene un perfil más tecnócrata que político.

La sombra de Morales

Bajo Morales, Bolivia elevó su Producto Bruto Interno de 9.500 millones de dólares anuales a 40.800 millones y redujo la pobreza del 60% a 37%, según datos oficiales.

La bonanza permitió pagar bonificaciones a miles de mujeres embarazadas, escolares y ancianos, e inversiones millonarias para intentar industrializar el litio y el gas natural. Por otro lado, Arce se mostró en contra de la producción ilegal de hoja de coca y del narcotráfico.

“Tomamos decisiones adecuadas que llevaron a nuestro país a liderar varios indicadores económicos y sociales en la región”, dijo Arce tras ser designado abanderado presidencial del MAS, honor que siempre había tenido Morales.

Padre de tres hijos, Arce nació el 28 de septiembre de 1963 en La Paz en el seno de una familia de clase media. Sus padres eran profesores. Su origen y formación son diferentes a los de Morales, quien nació en una familia de modestos campesinos y pastores de llamas, trabajó durante toda su infancia, por lo que fue poco tiempo a la escuela, y su lengua materna es el aymara. En los deportes también son diferentes, pues al ex ministro le gusta el baloncesto mientras que el ex presidente ama el fútbol.

Si bien fue respaldado por Morales, quien se encuentra asilado en Argentina, Arce sostuvo que el ex presidente debe resolver sus cuentas pendientes con la Justicia antes de considerar una posible participación en el nuevo gobierno del MAS.

Desafío económico

Con la promesa de volver a instalar los grandes planes de industrialización del gas natural y de los grandes yacimientos de litio y de diversificar la matriz productiva del país, Arce tendrá la tarea de recuperar la senda del crecimiento en momentos en que la región está fuertemente afectada por la pandemia del coronavirus.

Arce tomará las riendas de una Bolivia polarizada y en crisis. El país atraviesa su crisis económica más profunda en casi 40 años, con una contracción prevista del PBI de 6,2% en 2020.

La incertidumbre sobre la precaria economía del país andino en medio de la pandemia del nuevo coronavirus pudo haber jugado a favor de Arce, ex ministro de Economía y cerebro del éxito económico de Morales en sus casi 14 años de gobierno, según los analistas.

"La gente optó por la certidumbre. La demanda de estabilidad y gobernabilidad era muy grande'', opinó Sebastián Michel, portavoz del MAS. Según Michel, el 20% de los indecisos habría sido fundamental para modificar la tendencia de las encuestas que vaticinaban una segunda vuelta entre Arce y el ex presidente centrista Carlos Mesa. “Los indecisos votaron por el MAS”, coincidió el analista Paul Coca.