“Pence no le ha dado la espalda a Trump, más bien mantenían diferencias de opinión”

Stephen B. Presser, profesor de Historia del Derecho en la Universidad de Northwestern, cree que el trumpismo radical “no ha sido el que ha puesto a prueba la democracia estadounidense”

Un manifestante usa una máscara de gas dentro del Capitolio estadounidense
Un manifestante usa una máscara de gas dentro del Capitolio estadounidenseSTRINGERREUTERS

-El asalto al Capitolio de Estados Unidos ha provocado una brecha en el seno del Partido Republicano y ha desencadenado la dimisión de varios altos cargos. ¿Era de preveer tras cuatro años de lealtad a Trump?

-Lo que ha ocurrido durante la presidencia de Trump ha sido algo totalmente diferente a lo que habíamos presenciado hasta ahora en la política estadounidense. Lo único que se puede decir con cierta certeza sobre si se esperaba una división en su Administración es que ha sido algo totalmente inesperado. En consecuencia, y especialmente dado que en política los políticos siempre siguen sus propios intereses, una vez que quedó claro que los votos electorales de Biden no iban a revertirse, no hubo capital político para apoyar a Trump y, como era de esperar, su apoyo se erosionó. No hubo sorpresas ahí.

-Hasta el vicepresidente Mike Pence parece que también le ha dado la espalda a Trump, a pesar de que el presidente le pidió no reconocer la certificación del Colegio Electoral de la victoria de Biden.

-Yo no diría que Mike Pence le ha dado la espalda a Trump; más bien los dos mantenían diferencias de opinión sobre los poderes que la Constitución otorgaba al vicepresidente, en términos de rechazar los votos del Colegio Electoral de los estados. Los abogados de Pence le dijeron que su trabajo era únicamente ministerial, y yo sospecho que los abogados de Trump no estuvieron de acuerdo en eso, pero el vicepresidente eligió un camino menos conflictivo. La historia juzgará con el tiempo si tenía razón.

-¿La insurrección de los seguidores de Trump en el Capitolio de Estados Unidos era predecible? Dicen que grupos conspirativos y de extrema derecha como Proud Boys o QAnon están detrás del asalto.

-Tengo mis dudas al respecto. La narrativa de los medios de comunicación es en cierto modo que los “partidarios de Trump” fueron los que asaltaron el Capitolio, pero no lo veo ni posible ni creíble. Después de todo hemos visto a muchos miles de partidarios de Trump congregados en muchos de sus eventos sin que se produjeran tales incidentes. Es mucho más probable que quienes irrumpieron en la capital no fueran partidarios del presidente, sino provocadores profesionales que se hicieron pasar por seguidores de Trump. Parece que existe alguna prueba fotográfica que evidencia esta última afirmación, según Laura Ingraham.

-¿Cree que el trumpismo más radical volverá a poner a prueba a la democracia estadounidense antes de la toma de posesión de Biden el 20 de enero?

-No es el trumpismo radical el que ha puesto a prueba la democracia estadounidense. En todo caso ha sido la mala conducta de los enemigos del presidente, desde el engaño de la trama rusa, pasando por el ‘impeachment’ infundado y, una medida más reciente, cambiar las leyes electorales de manera inconstitucional en lugar de obtener la aprobación legislativa estatal. Temo por la continuación del Gobierno republicano en los próximos años. Recordemos que Estados Unidos es una república, no una democracia. Veo más la amenaza por parte de los enemigos del presidente que de sus propios partidarios.