Maltrato, ensayos ilegales de vacunas... 9.000 niños murieron en casas de acogida en Irlanda

Un informe revela que las madres sufrieron abusos emocionales y físicos y que los bebés fueron utilizados en ensayos clínicos sin autorización

Imagen de un muro de Tuam, lugar en el que fueron encontrados los cuerpos de 796 bebés
Imagen de un muro de Tuam, lugar en el que fueron encontrados los cuerpos de 796 bebésCLODAGH KILCOYNEREUTERS

El Gobierno irlandés ha publicado un informe de más de 3.000 páginas, en el que concluye que unos 9.000 niños murieron en las casas de acogida para madres solteras dirigidas por la iglesia católica. La cifra equivale al 15 por ciento de los niños que nacieron o vivieron en las 18 instituciones que fueron investigadas durante casi 80 y que ahora figuran en el informe.

El dossier describe el abuso emocional e incluso físico al que fueron sometidas algunas de las 56.000 madres solteras, desde mujeres que trabajaban en el campo hasta empleadas domésticas. “Parece que se les mostró poca amabilidad y esta situación se agravaba particularmente cuando estaban dando a luz”, dice el informe.

Imagen de la gran pintada en el muro de la instalación en la que fue localizada la fosa común con restos de más de 700 niños
Imagen de la gran pintada en el muro de la instalación en la que fue localizada la fosa común con restos de más de 700 niñosAIDAN CRAWLEYEFE

Las casas, muchas de ellas dirigidas por monjas y miembros de la Iglesia, operaron en Irlanda durante la mayor parte del siglo XX. La última fue cerrada en 1998. Recibían ayudas del Estado y actuaban como agencias de adopción, con especial relación con familias de Estados Unidos, donde acababan muchos de los recién nacidos.

La investigación concluyó que los principales responsables de duro trato recibido por esas mujeres solteras es es primer lugar de sus propias familias, que hicieron que acabaran en estas instituciones religiosas subvencionadas por el Estado, donde tampoco se les dispensó el trato que necesitaban en esos momentos. Algunos de los testimonios recogidos en el extenso volumen, indican que en estas instituciones se vejaba y se llegaba a maltratar a las mujeres, que a veces eran “insultadas verbalmente, degradadas e incluso abofeteadas”.

Imagen de la entrada de la institución de Tuam, en la que murieron más de 700 recién nacidos
Imagen de la entrada de la institución de Tuam, en la que murieron más de 700 recién nacidosAIDAN CRAWLEYEFE

“Nos hicimos esto a nosotros mismos, tratamos a las mujeres excepcionalmente mal”, dijo el irlandés Taoiseach, o el primer ministro Micheál Martin, después de la publicación del informe. “Una dura verdad en todo esto, es que toda la sociedad fue cómplice”, agregó.

El informe también señaló la “espantosa” tasa de mortalidad infantil en esos hogares, calificándola de “probablemente la característica más inquietante de estas instituciones”.

En los años anteriores a 1960, los hogares para madres solteras no salvaban la vida de los niños “ilegítimos”, sino que redujeron significativamente las perspectivas de supervivencia. Y no pasa de ahí la investigación, no incluye ni una sola explicación acerca de las altas tasas de mortalidad de los neonatos.

En cambio, Martin dijo que el informe reveló “fallas significativas del estado y de la sociedad” y esperaba que la publicación fuera un catalizador para el cambio social.

Las Hermanas de los Sagrados Corazones de Jesús y María, que dirigían tres de las instituciones investigadas, dijo en un comunicado a NBC News que agradecía la publicación del informe: “Queremos disculparnos sinceramente con aquellos que no recibieron la atención y el apoyo que necesitaban y merecían. Es un motivo de gran pesar para nosotros que los bebés murieran mientras estaban bajo nuestro cuidado”.

La Comisión de Investigación de Hogares Maternos e Infantiles irlandesa trabajó durante cinco años en una investigación en la que se examinaron también las denuncias de que algunos niños que estaban en estas instituciones fueron utilizados en ensayos clínicos para probar la eficacia de algunas vacunas sin el consentimiento de los padres. De hecho, la comisión indicó que al menos siete ensayos sobre vacunas se testaron en niños de estos centros entre 1934 y 1973.

Unos zapatos colgados en el muro en recuerdo a los niños fallecidos
Unos zapatos colgados en el muro en recuerdo a los niños fallecidosCLODAGH KILCOYNEREUTERS

Las casas de acogida para madres y bebés albergaron a mujeres, algunas de tan solo 12 años, que habían quedado embarazadas fuera del matrimonio, un tabú en un país tan conservador como Irlanda, y estas instituciones fueron utilizadas para esconder una realidad que un país tan devoto no podía reconocer.

La primera vez que comenzó a hablarse de las muertes de niños en estos centros de acogida fue cuando Catherine Corless, una historiadora aficionada descubrió un enterramiento masivo sin marcar en Tuam, en el condado occidental de Galway. Una investigación determinó en 2017 que en la fosa común había restos de al menos 700 niños enterrados entre 1925 y 1961.

Antes de la publicación de los resultados de la investigación, algunos de los datos se filtraron a la prensa y provocó la indignación de las víctimas, incluida la de una de las personas que trabajaba en una de las instituciones Philomena Lee, cuya historia fue llevaba al cine en 2013 por Stephen Frears y fue interpretada por Judi Dench, papel que le sirvió para estar nominada a los Oscar.

Poco después, en 2018, aprovechando su primera visita papal a Irlanda en casi cuatro décadas, el Papa Francisco pidió perdón por el escándalo de las casas de acogida.