Reino Unido alcanza la mayor tasa de mortalidad por covid-19 del mundo

Johnson cierra los «corredores aéreos» para combatir las nuevas cepas del virus

Boris Johnson visita el laboratorio que fabrica la vacuna Oxford/Astrazeneca
Boris Johnson visita el laboratorio que fabrica la vacuna Oxford/AstrazenecaHeathcliff O'MalleyAP

La situación en Reino Unido, donde el pasado mes de diciembre se anunció una nueva variante del virus que se propaga un 70% más rápido, es cada vez más crítica. El Gobierno canceló las celebraciones navideñas en gran parte del país y el pasado 4 de enero impuso un tercer confinamiento nacional. Y pese a todo, los casos no paran de crecer. El país registra ya la tasa de mortalidad más alta del mundo por covid-19, según el estudio publicado este lunes por la reputada Universidad de Oxford, basado en la recopilación de datos de la plataforma “Our World in Data”.

Reino Unido cuenta ya con un promedio de 935 muertes diarias, lo que equivale a 16,55 personas por cada millón de habitantes. Desde que comenzó la pandemia, cerca de 90.000 personas han perdido la vida por el virus. Cada 30 segundos, un paciente es hospitalizado por coronavirus.

A fin de contener la pandemia y sobre todo aislarse ante las nuevas cepas que se están registrando en diferentes partes del mundo, la última en Alemania, el Gobierno cerró ayer todos los “corredores aéreos” que había establecido en verano, una decisión que afecta directamente a las islas canarias.

Downing Street ya no considera a ningún país seguro ante la covid-19. Por lo tanto, todo aquel que viaje ahora a Reino Unido debe disponer de un resultado negativo en una prueba de covid-19 realizada 72 horas antes y la obligación de guardar una cuarentena de diez días, que, en el caso de Inglaterra, puede reducirse a cinco días si se vuelve a dar negativo en un test privado.

Los corredores seguros de viaje, establecidos durante el verano de 2020, supusieron un balón de oxígeno para la industria de la aviación, que había quedado muy dañada por la pandemia.

Karen Dee, consejera delegada de la Asociación de Operadores de Aeropuertos, explicó que respalda la clausura de esos corredores pero subrayó la necesidad de que el Ejecutivo establezca “un camino de salida claro” de esta situación. “Hemos tenido el peor año de toda la historia de nuestra industria, así que cuanto antes podamos hacer que volar sea seguro, mejor”, comentó.

El Ejecutivo estudia además planes para endurecer las condiciones de entrada Reino Unido, según indicaron este fin de semana medios británicos, como obligar a que el aislamiento se haga en un hotel designado por las autoridades.

En cualquier caso, Downing Street confía en que para “principios de primavera” se puedan ir suavizando las restricciones, gracias a la campaña de vacunación, donde se están administrando tanto las dosis de Pfizer-Astrazeneca como las de Pfizer-Biontech.

Esta semana, más de cinco millones de personas, que forman parte de los grupos 3 y 4 de la primera fase del programa de inmunización (los mayores de 70 y las personas clínicamente vulnerables), recibirán cartas para recibir la vacuna.

El Gobierno se ha marcado como objetivo vacunar a 15 millones de personas que están en los cuatro primeros grupos de riesgo -mayores de 80 años, ancianos que viven en residencias, sanitarios, y mayores de 70 o personas con dolencias graves- para mediados de febrero.

En esta primera fase hay un total de nueve grupos -todos mayores de 50 años-, que las autoridades sanitarias consideran en mayor riesgo de tener que ser hospitalizados si enferman de covid-19.

Este lunes se abrieron 10 nuevos centros de vacunación masiva, además de los siete que ya están en funcionamiento y los 1.200 equipos dirigidos por hospitales y médicos de cabecera.

Según el Ejecutivo, se están realizando 140 vacunaciones por minuto, con la tasa semanal en Inglaterra ahora de 1,5 millones de personas. Eso no llega a las 2,6 millones por semana necesarios para alcanzar el objetivo del 15 de febrero.

Con todo, en Whitehall no solo hay optimismo en privado de que se alcanzará el objetivo, sino que, según la prensa local, se podrían haber marcado un plan más ambicioso para que todos los mayores de 50 años hayan recibido la primera dosis en marzo y todos los mayores de 18 años lo hayan podido hacer para junio. Eso implicaría vacunas semanales que llegarían a los cuatro o cinco millones de personas. En este sentido, se está evaluando un programa piloto en Londres para jornadas de 24 horas.