El último adiós a Daunte Wright, otro afroamericano muerto a manos de la policía

La familia de Floyd asistió al funeral del joven fallecido. Kim Potter, la agente que fue detenida y acusada de homicidio, se confundió y disparó con su arma de fuego en lugar de usar una “taser”

Aubrey, el padre de Daunte Wright, pasa junto al ataúd de su hijo mientras abandona el lugar durante el funeral en Mineápolis
Aubrey, el padre de Daunte Wright, pasa junto al ataúd de su hijo mientras abandona el lugar durante el funeral en MineápolisJohn MinchilloAP

El pasado 11 de abril, Daunte Wright moría a manos de la policía muy cerca del lugar donde hace casi un año George Floyd fue asfixiado con la rodilla del ex agente Derek Chauvin, condenado esta semana por asesinato. Gracias a las imágenes de su detención y estrangulamiento, que fueron grabadas por un testigo con su teléfono y dieron la vuelta al mundo, se desató la mayor ola de protestas raciales del último medio siglo en Estados Unidos con el desenlace de la sentencia de asesinato.

No muy lejos de los tribunales donde se estaba celebrando el juicio contra Chauvin por la muerte de Floyd, el joven de 20 años y de raza negra recibió el fatal impacto de una bala disparada por un policía de Mineápolis durante un control rutinario de tráfico en Brooklyn Center, un suburbio situado al norte.

John MinchilloAP

La tragedia de Wright revivió la tensión social en las calles de la cuidad más poblada del estado de Minesota, y la indignación fue en aumento al conocerse los detalles del desproporcionado incidente con desenlace fatal.

La responsable de su muerte, la agente Kim Potter, fue detenida y acusada de homicidio, pero se defendió asegurando haber confundido con un dispositivo eléctrico el arma con la que disparó a la víctima. El uso del taser permite a los agentes paralizar a los detenidos, pero en ningún caso acabar con su vida, especialmente si éstos no van armados.

John MinchilloAP

La familia de Daunte Wright no cree la versión de la policía, ya que consideran que los 26 años de experiencia de Potter en las fuerzas del orden permiten distinguir con facilidad un arma de una pistola eléctrica. Diez días después de los hechos, una gran multitud presentó sus respetos a la familia de Daunte Wright frente a un ataúd blanco junto a un inmenso ramo de rosas rojas en un homenaje público, mientras dos pantallas situadas a ambos lados de la sala proyectaban fotografías del joven fallecido.

Al día siguiente, el jueves, se celebró el funeral en Mineápolis y en presencia de la familia de George Floyd, quien quiso mostrar su apoyo y condescendencia a los familiares del joven.

Julio CortezAP

El reverendo bautista Al Sharpton, activista de los derechos civiles, pronunció una oración fúnebre en la Iglesia del Templo de Shiloh para Wright tal y como hizo el año pasado en Houston (Texas) en el funeral de George Floyd. Los gastos de la ceremonia fueron cubiertos por su organización, Red de Acción nacional por sus siglas en español.

El abogado Ben Crump, que representa a la familia Wright, a los Floyd y a familiares de otras víctimas afroestadounidenses que han muerto a manos de la policía, también estuvo presente en el funeral.

Aunque el caso de Wright tampoco ha sido aislado. Casi al mismo tiempo, pocas horas antes de conocerse la sentencia contra Chauvin por asesinar a George Floyd, otra tercera víctima mortal de raza negra moría a manos de la policía. Esta vez una adolescente de Ohio, Ma’Khia Bryant. La policía de Columbus aseguró que la menor de 16 años había amenazado a otras dos personas con un cuchillo.

Julio CortezAP

Las imágenes de una cámara de seguridad muestran al agente acercándose a la entrada de una vivienda donde puede verse a un grupo con varias personas que parecen estar estar peleándose. La Policía justificó que el video a cámara lenta muestra a la menor de edad “tratando de apuñalar” a alguien justo antes de que el agente le disparara en varias ocasiones, hasta cuatro detonaciones se pueden escuchar en la grabación.

Nuevas concentraciones de denuncia contra el racismo y el abuso policial se extendieron por las principales ciudades del país bajo el ambiente festivo de la celebración por el veredicto contra Chauvin en el caso George Floyd. Pero estos nuevos episodios de violencia policial contra afroamericanos, vividos de manera paralela a la sentencia, siembran dudas sobre el cambio de rumbo que parece haber tomado el país en miras de la justicia y la igualdad.

John MinchilloAP

“El racismo sistemático es una mancha en el alma de EEUU”, dijo esta semana el presiente Joe Biden tras conocer el veredicto y minutos después de haber llamado a la familia de George Floyd para mostrarles su compromiso y declarar que el país “es hoy un lugar mejor”.

Biden se ha comprometido a impulsar reformas policiales que garanticen la seguridad de los afroestadounidenses y estar a la altura del legado de Floyd. Este miércoles, coincidiendo también con el veredicto, el Departamento de Justicia anunció la investigación puesta en marcha para determinar si las prácticas que la policía de Mineápolis a la que pertenecía el ex agente Derek Chauvin aplica se ajustan a la ley.

Merrick Garland, fiscal general de EEUU, dio a conocer esta medida en una conferencia de prensa, un día después de la sentencia, con la finalidad de dar identificar cualquier patrón o práctica ilegal o inconstitucional por parte de las fuerzas policiales del estado de Minesota.