Dimite la policía que mató al joven afroamericano en Minesota

La muerte de Wright, de 20 años, ha provocado una oleada de protestas, con los agentes antidisturbios empleándose a fondo durante dos noches consecutivas

Katie Wright, la madre Daunte Wright, junto a otros familiares y amigos durante la emotiva rueda de prensa
Katie Wright, la madre Daunte Wright, junto a otros familiares y amigos durante la emotiva rueda de prensa FOTO: Jim Mone

Kim Potter, la agente que mató a Daunte Wright, ha dimitido de su puesto en el departamento de Policía de Brooklyn Center, Minnesota, Estados Unidos. La noticia, avanzada por la CNN, fue confirmada por el alcalde de la ciudad, Mike Elliott. Potter acumulaba más de 25 años de experiencia. «Hemos recibido una carta de renuncia de la agente Kim Potter. También hemos recibido una carta de renuncia del jefe de Policía», señaló Elliott en una conferencia de prensa sobre el incidente del domingo.

La muerte de Wright, de 20 años, ha provocado una oleada de protestas, con los agentes antidisturbios empleándose a fondo durante dos noches consecutivas. El gobernador de Minesota, Tim Waltz, declaró el toque de queda. Advirtió que «no permitiremos que nadie se aproveche de la tragedia de la muerte de Daunte Wright». Sostiene Waltz que «al ayudar a distinguir a los manifestantes pacíficos de aquellos que desean perpetuar la violencia, esta noche habrá un toque de queda en el área metropolitana a partir de las 19:00. Se trata de una acción preventiva para mantener seguras nuestras ciudades». La Guardia Nacional, entre tanto, ha activado el proceso para enviar nuevos efectivos. La vicepresidente, Kamala Harris, lamentó que las reacciones puedan quedarse en lo puramente testimonial.

En su cuenta de Twitter, Harris, vista por muchos como el miembro del Gobierno llamada a encarar de forma decisiva los asuntos raciales, ha escrito que «las oraciones no son suficientes. Daunte Wright aún debería estar con nosotros. Mientras se lleva a cabo una investigación, nuestra nación necesita justicia y sanación, y la familia de Daunte necesita saber por qué su hijo ha muerto: merecen respuestas».

Todo indica que la agente Potter disparó a Wright de forma accidental. Parece que no es la primera vez en la que un agente de Policía, queriendo usar el arma de electrochoque, un «taser», se equivoca y coge el arma de fuego. Los activistas por los derechos de las minorías y los partidarios de limitar las atribuciones de la Policía argumentan que el error está relacionado, básicamente, con el racismo de corte estructural que recorrería el tuétano de los cuerpos oficiales, mientras que las autoridades locales hablan de un accidente desgraciadamente letal. Lo ha recalcado en varias ocasiones el jefe del departamento de Policía Brooklyn Center, Tim Gannon, (que ayer también presentó su dimisión).

En este sentido, uno de los abogados de la familia, Jeffrey Storms, criticó que el departamento policial «salga y simplemente califique esto como un accidente» y lo consideró «inadecuado e insuficiente». La muerte de Wright coincide con el juicio en la vecina Mineápolis por el asesinato, también a manos de la Policía, de George Floyd.

El ex presidente Barack Obama consideró que el hecho de que esta muerte haya sucedido cuando Mineápolis está albergando el juicio de Derek Chauvin, un policía blanco acusado de matar a George Floyd, indica «no sólo lo importante que es llevar a cabo una investigación completa y transparente, sino también cuán grave» es «reinventar las prácticas policiales y la seguridad pública en este país».

Floyd falleció después de ser inmovilizado por los agentes durante casi diez minutos con una llave que le impedía respirar. La rodilla del agente Derek Chauvin sobre la garganta de Floyd provocó que cientos de miles de personas salieran a la calle, renovó las acusaciones de brutalidad policial y propició que las cuestiones raciales y el fantasma del racismo recuperasen un protagonismo inédito desde el asesinato en el motel Lorraine de Memphis del reverendo Martin Luther King en 1968 y las ulteriores elecciones a la Casa Blanca, saldadas con el triunfo de Richard Nixon. El republicano, por cierto, aprovechó a su favor los excesos retóricos y de todo tipo de los indignados con la policía, sentando un precedente táctico que Donald Trump intentó reproducir.

En Brooklyn Center, bajo la nieve, mientras Minesota vive una suerte de regresión al invierno, la familia, acompañada por la familia de George Floyd, ofreció una rueda de prensa. «No puedo creer lo que ha ocurrido, dijo la tía de Wright consumida por el dolor y las lágrimas. «¡Era un ángel!», exclamó. «¡Nos pertenecía! ¡Lo vamos a echar de menos!», gritó la mujer, antes de romperse definitivamente.

Entonces como ahora los familiares de los muertos culpan a la Policía de comportarse de forma brutal, de estar envenenada de racismo, de no respetar la vida de los afroamericanos. Wright fue detenido a las 14:00 del pasado domingo. Según la Policía local, los agentes trataron de detenerlo y en la confusión del momento la agente Potter se equivocó de arma y acabó con su vida. En un giro inesperado, durante una rueda de prensa bastante movida, el alcalde, Mike Elliot, ha asegurado que su oficina no ha aceptado la dimisión de la agente Potter.