Las cinco condiciones de EEUU a Maduro para suavizar las sanciones

El régimen venezolano presiona para aliviar las sanciones internacionales y poder comprar vacunas

Nicolás Maduro, durante un acto de gobierno
Nicolás Maduro, durante un acto de gobiernoPrensa MirafloresPrensa Miraflores / EFE

La administración de Joe Biden comienza a dar las primeras señales públicas de su política hacia Venezuela. Este jueves, la subsecretaria del Departamento de Estado para el Hemisferio Occidental, Julie Chung, lanzó desde Twitter las cinco exigencias que Estados Unidos pone sobre la mesa para suavizar las sanciones que desde hace años asfixian al régimen de Nicolás Maduro.

En primer lugar, el gobierno de Biden exige a Caracas que convoque unas elecciones libres y justas. La segunda condición es el respeto a los derechos humanos y la libertad de prensa. La tercera, la liberación de todos los presos políticos, que según diversas organizaciones venezolanas ascienden a 323 prisioneros encarcelados por disentir del régimen chavista. La cuarta petición de EEUU es tolerancia con la oposición y dejar de acosar a los dirigentes alineados con Juan Guaidó, presidente interino de Venezuela y reconocido por más de 50 países como tal. La última exigencia lanzada por Julie Chung es el cese del acoso a las Organizaciones No Gubernamentales.

Chung respondía a un comentario en Twitter de Jorge Arreaza, ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Maduro, quien dijo que “si en EEUU están tan comprometidos a aliviar las dificultades, liberen los recursos de Venezuela que mantienen secuestrados en la banca internacional y levanten las sanciones criminales que generan sufrimiento a todos los venezolanos en medio de una terrible pandemia mundial”.

La administración demócrata de EEUU ha anunciado una revisión completa de los programas de sanciones heredados y de aquellos que puedan tener efectos adversos en cuestiones humanitarias. Esto incluiría a Venezuela, con el giro hacia una política que permita un mayor acercamiento. Para ello, se pretende construir un frente multilateral contra Maduro y garantizar que la ayuda humanitaria llegue a los venezolanos que la necesitan.

En este nuevo contexto, dirigentes chavistas han presionado a la comunidad internacional en las últimas semanas para pedir un alivio de las sanciones bajo el argumento de que éstas impiden acelerar la campaña de vacunación contra la covid-19.

El gobierno de Maduro viene utilizando el tema de la vacuna como chantaje para flexibilizar las sanciones”, sostiene el analista Roberto Abdul a LA RAZÓN. “Es algo que quedó en evidencia en la Cumbre Iberoamericana de Andorra para el Gobierno en español después de varias conversaciones, pero en especial después de la visita de la vicecanciller”. “En todas las conversaciones está presente el tema y el argumento principal es que no vacunan por las sanciones”.

Javier Enrique González, analista político venezolano, señala que el gobierno de EEUU va a dar un giro con respecto a las políticas de mano dura de Donald Trump con Caracas. “Biden dice que no va a cambiar las sanciones, pero ya lo está haciendo. Hay factores en EEUU que quieren hacer negocio con la dictadura de Maduro y el gobierno de Biden va a ayudar al régimen de Maduro, no hay duda. Ya han hecho varios movimientos. Quizá las sanciones más graves no las van a sacar de frente. El Tesoro estadounidense va a ir abriendo excepciones con Venezuela para que el sector petrolero de EEUU pueda negociar con Venezuela, que es lo que a ellos les interesa”.

El equipo de Maduro pretende que países como Estados Unidos liberen activos venezolanos que actualmente están congelados en el exterior. En este sentido, Guaidó planea retirar 152 millones de dólares, la mayor cantidad de dinero venezolano en el extranjero que permanece bloqueado por las sanciones de Estados Unidos, para comprar vacunas contra la covid-19, así como para pagar salarios, honorarios legales y gastos. De esa cantidad, al menos cien millones de dólares serán utilizados para comprar antídotos contra el coronavirus, a través de la iniciativa Covax, respaldada por la Organización Mundial de la Salud.

El Gobierno de Donald Trump estableció entre 2018 y 2019 varios paquetes de medidas regulatorias y órdenes ejecutivas para la prohibición a Venezuela de acceso a los mercados financieros de Estados Unidos. En marzo, el senador Chris Murphy, miembro demócrata del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, instó a la administración de Biden a permitir intercambios de combustible diésel entre empresas privadas y Venezuela ya que, a su juicio, las sanciones están profundizando la severa crisis humanitaria del país caribeño. Sin embargo, diversos analistas aseguran que las sanciones no dañan la vida cotidiana de los venezolanos sino que persiguen a los jerarcas del régimen. En 2019, EEUU aprobó la congelación de Citgo, la filial de la petrolera PDVSA en EEUU.

No solo se necesitan vacunas en Venezuela. El país sufre una grave crisis económica antes de la imposición de las sanciones que derivó en crisis humanitaria, si bien el Gobierno de Maduro se negó a reconocer en el pasado este extremo. Sin embargo, la narrativa cambió esta semana cuando el propio Maduro calificó ¡como un “gran logro” el acuerdo que firmó recientemente con el Programa Mundial de Alimentos, por el que el organismo se compromete a proporcionar comidas escolares a 185.000 menores en situación de vulnerabilidad en el país caribeño.