Piden que la justicia española detenga a Brahim Ghali por violación y otros delitos

El líder del Polisario se encuentra hospitalizado en Logroño desde el 21 de abril

Brahim Ghali
Brahim GhaliDPA vía Europa Press DPA vía Europa Press

El líder del Polisario, Brahim Ghali, de 73 años, está hospitalizado en un hospital español de Logroño, cerca de Zaragoza, desde el miércoles 21 de abril. Llegó a España bajo un nombre falso argelino, acompañado por personal médico argelino, a bordo de un avión médico fletado por la presidencia argelina, según Jeune Afrique.

La Agencia de Prensa Polisario confirmó la hospitalización de Brahim Ghali, sin especificar la ubicación, alegando que estaba infectado con covid-19. En este sentido, fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, aseguraron a LA RAZÓN que “el señor Ghali ha sido trasladado a España por razones estrictamente humanitarias para recibir asistencia sanitaria”.

Nada más conocer esta noticia, miembros de la Asociación Saharaui para la Defensa de los Derechos Humanos (ASADEDH) y muchos internautas multiplicaron los tuits de protesta, recordando que Brahim Ghali debía responder a la justicia española por numerosos delitos. En este sentido se expresó la joven saharaui Khadijatou Mahmoud.

También se recordó que el líder del Polisario está acusado de crímenes de lesa humanidad. Algunos incluso publican una orden de detención que, según informes, los tribunales españoles han emitido en su contra.

Contactada, María del Rosario Villa, abogada de ASADEDH, confirma que los miembros de esta asociación han pedido en numerosas ocasiones que Brahim Ghali sea detenido. En esta ocasión, han elevado un escrito para que sea arrestado en el hospital donde se encuentra internado. La misma fuente indica que las solicitudes expresaron preocupación no solo por la acusación de violación que la joven denunciante interpuso contra el líder del Polisario, sino también por otras denuncias presentadas en su contra por torturas y otros delitos.

El abogado recuerda que en 2016, Brahim Ghali quiso venir a Barcelona, pero rápidamente cambió de opinión cuando se enteró de que lo iban a detener en cuanto llegara a suelo español.