Países Bajos comienza su desescalada con el ojo puesto en los contagios

Bares y restaurantes ya pueden abrir sus terrazas y se ha levantado el toque de queda nocturno

Los comercios no esenciales también reabrieron sus puertas este miércoles
Los comercios no esenciales también reabrieron sus puertas este miércolesPHIL NIJHUISEFE

Tras seis meses con sus puertas cerradas y llegando a fin de mes con ayudas del Estado, el sector hostelero en Países Bajos reabrió este miércoles los espacios al aire libre en una jornada soleada, lo que permitió a muchos acudir en masa a las tiendas no esenciales sin cita previa por el inicio de la desescalada y el fin del toque de queda.

Las sillas y mesas al aire libre han vuelto a su estado natural: ocupadas por clientes cerveza en mano y mojando las tradicionales bitterballen (una especie de croquetas de carne) en salsa de mostaza, vistiendo manga corta, con gafas de sol, y disfrutando de los 15 grados de temperatura primaveral que ha atraído aún más adeptos a celebrar la desescalada.

Pero esas sillas y mesas han estado desde octubre del año pasado amontonadas unas encima de otras, tapadas contra el polvo y desocupadas por culpa de la segunda ola de contagios, que obligó entonces a cerrar de golpe todo el sector, dejando a los restaurantes bajo mínimos con los servicios de entrega a domicilio como única opción.

Este miércoles, y en plena tercera ola de coronavirus, con los contagios aún descontrolados y la presión hospitalaria manteniendo a todos en alerta, el Gobierno neerlandés permitió dar el “primer paso” hacia la reapertura, con unas iniciales medidas de un plan de varios pasos que busca volver a una “cierta” normalidad en verano.

Los restaurantes han podido volver a servir en las terrazas, aunque no en interiores, desde las doce y las seis de la tarde, y con unas reglas muy estrictas para evitar rebrotes causados por los encuentros sociales en la hostelería. Esta reapertura coincide también con el fin del toque de queda nocturno, aunque los ciudadanos no podrán acudir a las terrazas, a pesar de poder circular con libertad por las calles.

Las terrazas podrán tener un máximo de 2 personas por mesa, salvo que sean convivientes, dejando una distancia de 1,5 metros entre las mesas, excepto si están separadas por pantallas de plástico, y los clientes deberán asegurar a los camareros de que no tienen síntomas de covid-19 ni han estado en contacto con alguna persona contagiada recientemente.

Incluso antes de conocerse que se aplicarán restricciones horarias, un 70% de los propietarios consideraba que no es rentable abrir solo las terrazas, según una encuesta de la revista comercial “Misset Horeca”, que preguntó a 330 negocios hosteleros, pero la sensación general es que éste es solo el inicio para que se pueda recuperar la actividad.

Los comercios de productos no esenciales también empiezan a ver la posibilidad de recuperar la normalidad en sus ventas. A partir de ayer, han podido empezar a recibir a sus clientes sin necesidad de una cita previa y el aforo por metro cuadrado es más flexible que antes, aunque se exige mascarilla y distancia de metro y medio dentro del local.

Además, las visitas domiciliarias se amplían a dos personas por día; los funerales podrán contar con 100 asistentes, en lugar de 50, se retoman las clases teóricas para el carné de conducir y los estudiantes de educación superior podrán acudir una vez por semana a clases presenciales.

La desescalada ha llegado solo un día después de “koningsdag”, una jornada de celebración del cumpleaños del monarca Guillermo Alejandro. Este festivo concluyó con la detención de 50 personas en Ámsterdam por varias fiestas ilegales en las que incluso se llegó a enfrentamientos con la Policía, dejando a tres agentes heridos leves.

Países Bajos suma ya 1,47 millones de positivos por coronavirus y 17.093 fallecimientos por covid-19 desde que comenzó la pandemia, y se encuentra luchando contra su tercera ola de contagios, con 5.337 casos diarios confirmados en 24 horas.

Las esperanzas siguen puestas en la campaña de vacunación, que avanza a un ritmo más acelerado, según el Ejecutivo neerlandés, que espera empezar a vacunar a las personas de entre 18 y 60 años con indicaciones médicas a principios de junio, antes de lo previsto, gracias a la entrega anticipada de vacunas por parte de Pfizer/BioNTech.