La muerte del líder de Boko Haram en una emboscada de una facción rival

Abubakar Shekau podría haberse inmolado tras ser capturado

Abubakar Shekau
Abubakar Shekau

Abubakar Shekau, el líder del grupo yihadista nigeriano Boko Haram, habría muerto o resultado gravemente herido en una emboscada en el noreste de Nigeria perpetrada por la facción rival Estado Islámico de la Provincia de África Occidental (ISWAP), informó hoy a Efe un alto mando del Ejército del país africano. La colisión entre ambos grupos se produjo el miércoles por la noche en los alrededores del bosque de Sambisa, escondrijo de Boko Haram en el estado de Borno. ”Fue una dura lucha entre los dos grupos. Por lo que sabemos, los combatientes de ISWAP, que había invadido el bastión de Boko Haram en le bosque de Sambisa en gran número, sometieron a Shekau y sus hombres”, explicó la citada fuente. ”Lo maltrataron tanto que puede haber muerto o estar herido de gravedad”, agregó el alto mando castrense, al agregar que el Ejército aún está recabando información sobre el suceso.

El responsable militar hizo esas declaraciones después de que el portal informativo nigeriano HumAngle publicara que Shekau murió durante unas negociaciones que siguieron al enfrentamiento entre los dos grupos rivales, en las que ISWAP presuntamente le exigió que tanto él como sus hombres acataran su autoridad. En el transcurso de ese diálogo, el líder terrorista, quien vestía un chaleco suicida, eventualmente se inmoló junto a todos los presentes durante las negociaciones, según HumAngle, que cita a fuentes de los yihadistas. Sin embargo, la suerte del jefe de Boko Haram no ha sido todavía confirmada oficialmente.

Las cinco falsas muertes de Shekau

En los últimos años, la falsa muerte de Shekau ha sido anunciada hasta en cinco ocasiones, la última en agosto de 2015, cuando supuestamente fue asesinado en una ofensiva por fuerzas chadianas, algo que él mismo negó poco después en un mensaje de audio.

ISWAP, que se separó de Boko Haram en 2016 y se afilió a la organización yihadista Estado Islámico (EI), ha aumentado con sus ataques la violencia que padece el noreste del país, además de espolear los enfrentamientos entre ambas facciones.

En julio de 2009, el fundador de Boko Haram, Muhammad Yusuf, que creó el grupo en 2002 para denunciar el abandono del norte del país por las autoridades, murió bajo custodia policial y le sucedió Shekau, quien puso en práctica ataques indiscriminados contra la población civil y atentados suicidas con mujeres y niños.

Desde entonces, el noreste de Nigeria sufre la violencia de Boko Haram, que busca imponer un Estado de corte islámica en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiana en el sur.

Grandes extensiones de terreno en el noreste de Nigeria cayeron igualmente en manos de Boko Haram, que instauró una especie de califato en zonas de Borno, hasta que en 2015 una ofensiva militar conjunta -respaldada por tropas nigerianas, camerunesas, chadianas y nigerinas- le requisaron gran parte territorio controlado.

Comandado por Shekau, Boko Haram también secuestró en 2014 a 276 niñas de un internado del pueblo de Chibok (Borno), suceso que provocó un fuerte repudio internacional y la condena de figuras públicas como la ahora ex primera dama estadounidense Michelle Obama.

Más de 35.000 personas han muerto y la cifra de desplazados ronda los dos millones por la campaña sangrienta de Boko Haram, según la ONU. EFE