“La única forma de destruir todos los objetivos militares de Hamás es con una operación terrestre”

Arie Kakowitz, profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén, analiza los efectos de la reciente guerra sobre las capacidades de Hamás

Una niña coge unos globos en medios de los escombros provocados durante los once días de ofensiva militar en Gaza
Una niña coge unos globos en medios de los escombros provocados durante los once días de ofensiva militar en GazaDPA vía Europa Press DPA vía Europa Press

El compromiso con la seguridad israelí, estrechar lazos con la Autoridad Nacional Palestina (ANP), abordar la reconstrucción de Gaza y afianzar la reciente tregua entre Israel y milicias del enclave fueron las claves de la visita a Jerusalén y Ramala del secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, que busca potenciar el papel de EEUU en la región tras la guerra que ha sacudido la Franja de Gaza. Arie Kakowitz, profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén, asegura que para destruir todos los objetivos militares de Hamás, Israel tendría que llevar a cabo un incursión terrestre.

¿Cree que el alto el fuego entre Israel y Hamás se ha consolidado?

Hasta ahora se ha mantenido el alto el fuego basado en una idea de disuasión. En las últimas horas, el Ejército israelí hizo una muy buena maniobra sobrevolando la Franja de Gaza con varias decenas de aviones y enviado una lista a Egipto de cuáles son los jefes terroristas de Hamás que serán liquidado en el caso de que Hamás se atreviera a mandar cohetes a Tel Aviv y al centro de Israel. En la medida que la tregua sirva a los intereses de ambas partes se puede decir que sí se va a mantener. Existe una lógica de reciprocidad del cese de la violencia entre ambas partes.

¿Ha destruido Israel todos los objetivos militares de Hamás?

Israel no ha logrado destruir todos los objetivos militares de Hamás porque eso no se puede hacer con un ataque aéreo. La operación ha sido limitada a pesar de los daños colaterales que ha habido. Israel ha atacado la red subterránea, el conocido como el “metro de Gaza”, ha bombardeado también objetivos militares de Hamás, pero no todos. Siguen en pie lanzaderas como prueba el hecho de que Hamás siguió tirando cohetes hasta el último momento porque la única forma de destruir todos los objetivos militares es a través de una operación terrestre controlando la Franja de Gaza y eso implica un baño de sangre tanto del lado palestino como del lado de Israel.

Este ciclo de violencia ha destapado la ira entre los árabes que viven en Israel. ¿Qué tendría que pasar para cerrar las heridas?

La tranquilidad quizá va a volver, pero las heridas seguirán abiertas. La única forma de resolver este conflicto pasa por dos aspectos. El primero es que la parte israelí es cambiar de Gobierno, que caiga Netanyahu y que se pueda lograr un Ejecutivo alternativo en el cual participen uno o dos de los partidos árabes de Israel. Es algo muy difícil en el plano político, pero esa sería una muy buena forma de apaciguar las heridas abiertas.

¿Y a largo plazo?

Estamos escuchando mucho la idea de que no hay cabida para la fórmula de los dos Estados, pero yo creo que paradójicamente es la revés, la única forma de apaciguar las tensiones entre árabes y judíos que viven juntos dentro de la sociedad israelí es justamente que al lado del Estado de Israel emerja un Estado palestino independiente, lo cual normalizaría la relación dual de los palestinos en Israel que tienen este conflicto entre su país y su pueblo. La idea de tener bajo un mismo Estado a 6,5 millones de judíos y 6,5 millones de árabes es un escenario menos real que la posibilidad de crear un Estado palestino.