Blinken insta a Netanyahu a “construir sobre la tregua” entre israelíes y palestinos

El secretario de Estado estadounidense promete el apoyo de Estados Unidos para reconstruir Gaza sin ayudar a Hamás

El secretario de Estado, Antony Blinken, habla durante una declaración conjunta con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en la oficina del primer ministro
El secretario de Estado, Antony Blinken, habla durante una declaración conjunta con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en la oficina del primer ministroAlex BrandonAP

Tras apagarse temporalmente el frente de Gaza, este martes aterrizó en Tel Aviv el secretario de estado norteamericano Antony Blinken. A pesar del evidente cambio de tono de la administración Biden respecto a su aliado primordial en Oriente Medio, el responsable de política exterior de EE.UU. recalcó en la apertura de su discurso: “estamos comprometidos con la seguridad de Israel, así como con la reconstrucción de la Franja de Gaza”.

Poco después de su llegada, Blinken se trasladó directamente a Jerusalén para emitir una declaración conjunta junto al premier israelí Benjamín Netanyahu. “Tuvimos profundas discusiones al respecto de la seguridad de Israel, incluida la batería antimisiles Cúpula de Hierro”, apuntó el emisario estadounidense. Rápidamente, se refirió al enclave palestino: “hay que mejorar la situación humanitaria de Gaza, mientras nos preocupamos de que Hamás no salga beneficiado”.

El secretario de estado también incluyó en su discurso el estallido de violencia interétnica entre árabes y judíos dentro de Israel, que se desató simultáneamente a la escalada militar entre el ejército hebreo y Hamás. Y no olvidó la reciente oleada de ataques antisemitas contra judíos por parte de manifestantes propalestinos en EE.UU.: “es un fenómeno inaceptable que debe detenerse”, protestó. El líder israelí agradeció el posicionamiento de la Casa Blanca, y catalogó los ataques como un “antisemitismo disfrazado de antisionismo”.

Netanyahu reiteró que si Hamás renueva los lanzamientos de misiles hacia territorio hebreo “nuestra respuesta será muy potente”. Sobre los llamamientos urgentes para mejorar la situación humanitaria en Gaza –donde dos millones de personas viven bajo bloqueo de Israel y Egipto desde 2007-, incidió en que “eso también supone el retorno de los rehenes”. Desde la guerra de 2014, Hamás retiene los cuerpos sin vida de dos soldados israelíes muertos en combate, así como de dos civiles que entraron por su propio pie a la franja y cuyo estado vital se desconoce.

Al respecto del enterrado proceso de paz con los palestinos, “Bibi” alegó que “Biden dijo, con razón, que esto no ocurrirá hasta que haya un reconocimiento del estado de Israel”. El liderazgo palestino aceptó la existencia del estado judío en los Acuerdos de Oslo (1993), pero el rais Mahmoud Abbas amenazó con retirar el reconocimiento tras la crisis por el traslado de la embajada de EE.UU. a Jerusalén, ordenada por el ex presidente Donald Trump.

La cuestión nuclear iraní

Durante la rueda de prensa conjunta, Netanyahu aprovechó para incidir en la cuestión nuclear iraní, tras la voluntad mostrada por Biden de reingresar en el pacto nuclear firmado entre las cinco grandes potencias y Teherán. “Espero que EE.UU. no dé un paso atrás, ya que eso facilitará el camino de Irán hacia las armas nucleares con apoyo de la comunidad internacional”, alertó. En respuesta, Blinken prometió que se buscaría explorar un acuerdo de largo recorrido, que también pondrá el foco sobre el programa de misiles balísticos de Irán, así como su apoyo militar y financiero a milicias chiitas proiraníes en la región.

Pasada la comparecencia pública, Blinken se dirigió al ministerio de exteriores para encontrarse con su homólogo Gabi Ashkenazi, y luego con el ministro de defensa Benny Gantz. Además, mantuvieron un encuentro telemático con el enviado de Israel a la ONU, Gilad Erdan, que incluyó a los equipos profesionales de ambos países.

Según reveló la radio pública israelí “Reshet Bet”, fuentes oficiales norteamericanas insisten en que será posible encontrar mecanismos para transferir ayuda económica a Gaza e impulsar mejoras de infraestructuras sin la involucración de Hamás. La aspiración es que los proyectos puedan ejecutarse mediante la Autoridad Nacional Palestina (ANP) de Ramala –pese a la enemistad y desconexión entre Hamás y al-Fatah-, así como la involucración directa de la ONU, Egipto o Jordania. El grupo islamista que controla la franja ya avanzó sus reticencias a esta fórmula. “La participación de la ANP en la mejora de Gaza fortalecerá su papel tanto en Cisjordania como en la franja, que es uno de nuestros objetivos primordiales”, incidieron desde Washington. La agenda presentada por Blinken también prevé renovar las ayudas económicas a Ramala para impulsar proyectos civiles. A principios de 2019 Trump congeló los más de 60 millones dólares anuales que la Casa Blanca transfería en concepto de ayuda a los palestinos, que incluía a las fuerzas de seguridad de la ANP.

A su llegada a Ramala por la tarde, Blinken prometió a Abas que EE UU reabrirá el consulado en Jerusalén para tratar con los palestinos, delegación que también clausuró Trump. El secretario de Estado aseguró que Washington se opone a pasos unilaterales que dañen la esperanza de una paz justa y duradera, “ya sea crecimiento de asentamientos, demoliciones de viviendas, anexión de territorios o compensación a individuos que cometieron actos terroristas”.

La Administración Biden pedirá al Congreso norteamericano aprobar 75 millones de dólares en ayuda a los palestinos. Por ello, Abas agradeció “el apoyo americano al Estado de Palestina”. Y concluyó: “Esperamos que el futuro esté marcado por iniciativas diplomáticas, que traigan una solución basada en el Derecho Internacional”.