Europa

El líder laborista se juega su futuro en un feudo del norte de Inglaterra

En las elecciones parciales en Batley y Spen, un disidente del partido pone en peligro la victoria de la candidata oficial, la hermana de la asesinada Jo Cox

El líder laborista británico, Keir Starmer
El líder laborista británico, Keir Starmer FOTO: TOBY MELVILLE REUTERS

El laborismo británico se juega su futuro en el distrito de Batley y Spen. De perder este bastión clave en el llamado Muro Rojo del norte de Inglaterra, el líder Keir Starmer sería un cadáver político poco más de un año después de haber sido elegido para el puesto. Y la formación, en la oposición desde 2010, podría firmar su destierro de Downing Street por otra década.

La circunscripción celebró hoy elecciones parciales para elegir representante en la Cámara de los Comunes, tras la dimisión de la laborista Tracy Brabin, quien dejó el escaño para ser alcaldesa de West Yorkshire.

Se trata del mismo distrito que acaparó la atención de toda Europa en el verano de 2016. En la recta final de la campaña del referéndum sobre el Brexit, su representante parlamentaria, Jo Cox, partidaria de la permanencia en la UE, fue asesinada a manos de un extremista vinculado al grupo neonazi Alianza Nacional. A fin de retener el asiento, el laborismo presentaba ahora como candidatada a Kim Leadbeater -la hermana de Jo Cox-. Pero está por ver si la fórmula funciona cuando se conozcan este viernes los resultados. Porque los sondeos no era alentadores.

Las últimas encuestas situaban a los conservadores con el 47% de los votos, frente al 41% para los laborista y el 6% para el candidato independiente George Galloway. Este último, antiguo diputado laborista, se ha convertido en un feroz crítico de la que en su día fue su formación. Y ha podido dividir ahora el voto beneficiando en última instancia a los `tories´ de Boris Johnson, que ya cosecharon buenos resultados en el Muro Rojo en las últimas generales de 2019.

Con su inseparable sombrero y su pose con puños en alto cual boxeador, el eslogan de Galloway es directamente: “Starmer fuera”. “Es una máquina catatónica y disecada”, dice. “El Partido Laborista es un chacal con piel de oveja. Quiero arrancar la piel de oveja. Reino Unido necesita alguien que realmente pueda desempeñar el papel de la Oposición de Su Majestad”, recalca. En este sentido, no duda en apoyar a Andy Burnham, actual alcalde de Greater Manchester, quien no ha ocultado sus intenciones de presentarse a unas eventuales primarias.

Más que en asuntos locales, la campaña estuvo monopolizadas por las tensiones entre Israel y Palestina, una cuestión extremadamente delicada en un distrito con el 25% del electorado musulmán.

Tradicionalmente, en este tipo de elecciones parciales, el electorado suele castigar al partido del Gobierno votando por la oposición. Por lo tanto, si el laborismo no logra retener el escaño, aumentará la presión para forzar la dimisión de su líder. Tras perder en mayo el emblemático distrito de Hartlepool (que tenían en su poder desde 1974) y ser incapaz de arrebatar a los `tories´ la circunscripción de Chesham and Amersham, la formación no parece estar dispuesta a darle más oportunidades.