Europa

La oposición húngara une sus fuerzas para derrotar a Orban

Una heterogénea coalición de seis partidos confía en el liberal conservador Peter Marki-Zay para ganas las legislativas de abril de 2022

Marki-Zay, de 49 años, fue elegido en unas primarias abiertas
Marki-Zay, de 49 años, fue elegido en unas primarias abiertas FOTO: Laszlo Balogh AP

Peter Marki-Zay tiene una nueva misión: vencer a Viktor Orban en las legislativas de abril del año que viene. El político de 49 años fue elegido en un proceso de primarias inédito a nivel nacional que involucró a todos los partidos de la oposición. Con el 58% de los votos, 16 más que Klara Dobrev, Marki-Zay es un firme candidato a sustituir al primer ministro.

Su elección fue inesperada, pero no es un extraño de la política o alguien desconocido en Hungría. En las elecciones de 2018 ganó la Alcaldía de Hodmezovasarhely, una ciudad al sur del país y antiguo bastión del Fidesz. El político se define a sí mismo como un liberal-conservador, tiene siete hijos y es católico practicante. Se licenció en Economía y, antes de establecerse en Hungría, vivió con su familia en Canadá y EE UU durante cinco años, donde trabajó en una empresa de fabricación de repuestos para coches. «Tiene una imagen de no-político, de anti establishment. Con este perfil cosecha votos de gente que es contraria a Orban, votantes decepcionados con Fidesz, pero también de aquellos que no ven en la oposición una alternativa. Él no es la oposición, es Peter Márki-Zay», comenta a LA RAZÓN Andras Biro-Nagy, Investigador del instituto Policy Solutions en Budapest.

Marki-Zay salió de una coalición casi imposible; partidos con ideología de derechas, de izquierdas y de los extremos de ambos espectros. «La gente votó a Marki-Zay en un proceso de primarias totalmente transparente y nuestro compromiso es apoyar su candidatura para sacar a Orban del poder», asegura a LA RAZÓN Agnes Vadai, diputada en el Parlamento por Coalición Democrática.

Con la exitosa experiencia de 2019 en Budapest, cuando unida arrebató la Alcaldía al candidato de Orban, la oposición repite estrategia y apoya a una sola figura. En un país como Hungría, llevar a cabo una campaña electoral no es tarea fácil. En las elecciones de 2018, los observadores europeos llegaron a la conclusión de que los comicios habían sido libres, pero no justos debido a la inexistencia de un lugar para la oposición en los medios públicos y privados. «Me temo que nada ha cambiado en este asunto. Hoy, la situación de los medios de comunicación es peor que en las pasadas votaciones», aclara Boro-Nagy.

En 2018, Orban creó la Fundación Centroeuropea de Prensa y Medios de Comunicación, una organización mediática a la que los oligarcas y editores progubernamentales transfirieron sus empresas de comunicación, estableciendo así un imperio con cientos de medios que coordinan contenidos progubernamental.

Aunque Hungría tiene una Autoridad de Medios de Comunicación y un Consejo de Medios de Comunicación para asegurar el pluralismo, la mayoría de dos tercios en el Parlamento permite a Fidesz nombrar a sus órganos. Durante el proceso de primarias de la oposición, los medios afines a Orban centraron sus esfuerzos en la popular figura del alcalde de Budapest, Gergely Karacsony, y en la vicepresidenta del Parlamento Europeo, Klara Dobrev; dejando el camino libre a Marki-Zay. El último informe del Centro para el Pluralismo y la Libertad de los Medios de Comunicación alerta sobre este hecho: «La situación sobre el terreno muestra que muchas empresas de medios de comunicación están controladas por el Gobierno. El problema, una vez más, es la estrecha relación entre los propietarios y el Gobierno».

Orban se ha mantenido en el poder con mayoría absoluta desde 2010. En estos años, su Ejecutivo y él mismo han sufrido una metamorfosis que empezó con una posición proeuropea y alejada de Rusia a ser acusados por la UE de socavar la independencia de los jueces, instituciones académicas, y la prensa y por liderar, junto a Polonia, una cruzada antiinmigración en Europa.

A diferencia de Jaroslaw Kaczynski, Orban ambiciona riqueza, para él y para los suyos. En 2019 la Fiscalía húngara destapó una red clientelar que involucra a amigos y familiares en la adjudicación de contratos millonarios con fondos europeos. Las encuestas vaticinan que Orban mantiene el apoyo de la mitad del país, mientras la otra mitad votará a Marki-Zay.