Geopolítica

Expertos en seguridad definen las claves de la guerra híbrida

Esta tipo de conflicto usa una gran variedad de armas, desde el envío de refugiados a las fronteras a los ciberataques

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Expertos en política internacional participaron este lunes en la mesa redonda ‘Ciberseguridad y guerra híbrida en Europa’, moderada por Esther Montalvá, y organizada el propio Colegio de la mano del Instituto Hermes y en colaboración con Arco Atlántico Ciberseguridad y Entorno Digital en motivo del Día Internacional de la Ciberseguridad. En dicho encuentro, Enrique Cubeiro, jefe del Área de Ciberdefensa de la Dirección General de Armamento y Material y vocal de Ciberdefensa de Arco Atlántico, definió la guerra híbrida como “una modalidad de conflicto en la que se da un uso coordinado y sincronizado de una amplia gama de instrumentos contra el adversario para erosionarlo, graduando su intensidad y evitando en lo posible la confrontación militar directa e, incluso, cualquier posible reacción del oponente”.

Cubeiro afirmó que en la guerra híbrida los agentes utilizan diversos tipos de armas” para atacar a su oponente. Una de ellas son los ciberataques, pero otra puede ser, por ejemplo, el envío de cientos de migrantes a una frontera, como ha sucedido recientemente en Lituania, que acusa a Bielorrusia precisamente de eso.

Sin embargo, los ciberataques, “destacan por la dificultad que entrañan a la hora de predecirlos”, dijo Juan Manuel Negro, patrono del Instituto Hermes y consejero independiente de Criteria Caixa. “Otra de sus particularidades”, añadió Teresa Pereyra, miembro comité asesor de la sección TIC de ICAM y Socio ÉCIJA, “es que iguala a los distintos actores internacionales, es decir, que permite a actores más pequeños combatir en igualdad de condiciones a las superpotencias”.

Por su parte, Nicolás de Pedro, analista e investigador en el Institute for Statecraft de Londres, indicó que este tipo de operaciones “pueden ser difícilmente identificables” porque la autoría de prácticas como, por ejemplo, la desinformación suele ser opaca. De Pedro aseguró que, “a pesar de que hay un cierto consenso acerca de cuáles son los problemas de la desinformación en Europa, no no lo hay sobre cómo hay que actuar”, es decir, sobre cuáles tienen que ser las acciones de los distintos agentes -estados y organismos supranacionales- para evitar ataques en el ciberespacio, la desinformación y demás prácticas habituales en la denominada guerra híbrida.