Terrorismo

Sahel: mientras disminuye la presión militar aumenta el número de yihadistas

Putin desarrolla una estrategia para, abierto el flanco norte en Ucrania, crear uno nuevo en el sur, en África, una especie de efecto “pinza”

NH90 franceses desplegados en el Sahel
NH90 franceses desplegados en el SahelLa Razón

El Sahel africano es la crónica de un peligro anunciado para occidente, en especial para Europa, Según han informado a LA RAZÓN fuentes de la zona, las campañas mediáticas del Estado Islámico han logrado que muchos yihadistas emprendan la hégira (inmigración) a África para apoyar a Daesh. Prueba de ello, es el crecimiento exponencial de los atentados. Sólo en Nigeria En Nigeria, ISIS se atribuyó la responsabilidad de 181 ataques entre el 1 de enero y el 6 de julio de este año, frente a los 44 del mismo periodo del año anterior.

Por el otro, está la estrategia que la Rusia de Putin despliega en estos territorios y cuyo objetivo final sería, según las mismas fuentes,una vez abierto el flanco norte en Ucrania, otro en el sur, en África, para debilitar a Occidente y obligarle a destinar medios humanos y materiales a combatirlo. Todo ello, en un momento en el que se asiste a una retirada progresiva de las tropas occidentales de la zona saheliana. Alemania lo anunció hace 24 horas.

Darle a Putin la llave del control (o descontrol) del yihadismo en esos territorios es, dada la experiencia ucraniana, un peligro a considerar y al que no se le puede volver la espalda. Los malíenses, que tanto gritaban contra las tropas francesas, se han encontrado con la realaidad de los mercenarios rusos de Wagner y ya se escuchas críticas a sus expeditivos métodos de actuación. Si las células yihadistas que se puedan formar no encuentran mayores dificultades para avanzar hacia el norte, habrá tiempo en Europa para llorar a las víctimas.

La opinión generalizada es que el terrorismo empeorará en el continente africano. “Desde la derrota del Estado Islámico en Irak y Siria, la banda yihadista trata de implantar un nuevo “califato” en África y, de hecho, ya domina zonas, en las que imparte justicia, cobra impuestos e impone la doctrina en las mezquitas”.

Si no hay un control de este peligro cfreciente, es seguro que Daesh seguirá creciendo en número e influencia. Desde sus inicios en Nigeria, cuando Boko Haram, que juró fidelidad al primer “califa”, Abu Bark Baghdadi, ha afianzado varias franquicias, como las de Mozambique, República Democrática del Congo, Mali, etcétera. La de África Occidental opera en Camerún, Níger, Nigeria y Chad.

Casi la mitad de todas las muertes globales atribuidas al Estado Islámico ocurrieron en el África subsahariana, según el Índice Global de Terrorismo 2022.

Nasser Bourita, ministro de Relaciones Exteriores de Marruecos, dijo en una reunión de la Coalición Internacional contra el Estado Islámico el 11 de mayo en Marrakech: “Seguimos siendo bastante claros sobre el estado de la amenaza [del Estado Islámico], que no ha disminuido”. “Hoy, 27 entidades terroristas con sede en África están en la lista de sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU. Esta es una clara indicación de sus conexiones con los principales grupos terroristas del mundo. »

Los citados expertos subrayan que Daesh sigue la estrategia de cambiar el nombre de sus franquicias para dar una imagen de gran expansión, lo que no quiere decir que eso disminuya el peligro de la banda yihadista. En mayo de 2022, la “wilaya” que opera en Cabo Delgado, en Mozambique, tomó el nombre de Estado Islámico-Mozambique después de haber sido previamente parte de la provincia del Estado Islámico en África Central.