La movilización de reservistas abre una brecha en el putinismo

La presidenta del Senado ruso llama a evitar arbitrariedades en la llamada a filas para combatir en Ucrania

Según muchos analistas, el presidente ruso, Vladímir Putin, había retrasado la movilización, necesaria para evitar una derrota catastrófica en Ucrania, todo lo que pudo, por temor a un posible alboroto por parte de la población, que hasta ahora había visto la invasión de Ucrania principalmente en sus pantallas de televisión. Si bien aún no ha ocurrido nada crítico para el régimen, la decisión ha provocado protestas, un aumento repentino de los flujos de emigración y el alboroto en torno a los casos de movilizaciones potencialmente ilegales.

Valentina Matviyenko, presidenta del Senado ruso, en una imagen de archivo
Valentina Matviyenko, presidenta del Senado ruso, en una imagen de archivo

Un vídeo de una protesta en Daguestán, una de las regiones rusas menos estables cerca de Chechenia, demuestra que la Policía disparó en un intento de dispersar a las esposas y familias de más de 100 hombres movilizados en un pueblo local. Se registraron escenas de enfrentamientos limitados entre la Policía y los manifestantes en el centro regional de Makhachkala. Otra protesta fue dispersada «agresivamente» en Yakutia, donde las familias de los hombres movilizados se reunieron en una plaza central con un autobús policial completamente lleno de mujeres detenidas.

Hasta el momento, unas 2.000 personas han sido detenidas en las protestas en toda Rusia, mientras que varios centros de reclutamiento también se han convertido en blanco de incendios provocados. Si bien los actos de resistencia ocurren esporádicamente, hasta ahora no se habla de protestas masivas en el país donde casi toda la oposición ha sido erradicada con la mayoría de los medios bajo un estricto control.

En tales condiciones, han sido algunos miembros del régimen de Putin quienes han salido a criticar la movilización. Margarita Simonian, jefa del conglomerado de medios de comunicación RT financiado con fondos públicos, denunció múltiples casos de movilización que contradecían los criterios anunciados y dijo que recibió unas 700 denuncias. Según ella, se han movilizado personas sin experiencia necesaria o con graves problemas de salud.

Valentina Matvienko, presidenta del Consejo de la Federación, subrayó que eran los gobernadores locales los responsables de la movilización y los instó a asegurarse de que «no se cometa ni un solo error» y solo se movilicen aquellas personas que cumplan con los criterios anunciados públicamente.

Mientras tanto, el líder de la iglesia ortodoxa rusa, Kiril, insistió ayer en que a aquellos que son asesinados mientras «cumplen un deber militar se les absuelve de todos los pecados».

Si bien se han observado largas filas en las fronteras con algunos países vecinos, se espera que a los hombres se les prohíba salir de Rusia el 28 de septiembre sin un permiso explícito de su centro de reclutamiento, escribe el periódico ruso «Medusa» citando una fuente del Kremlin.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, llamó a los rusos a evitar ser movilizados o a rendirse a las tropas ucranianas, prometiendo un trato humano y diciendo que era una opción mejor que «morir como un criminal de guerra en un país extranjero».

Faras electoral en las regiones ocupadas

En Ucrania, los referendos ilegales están en curso en las cuatro regiones parcialmente ocupadas en el sur y el este del país, mientras Rusia busca anexionarse formalmente los territorios conquistados. LA RAZÓN ha hablado con seis fuentes en toda la región sur de Jersón, que muestran un flagrante desprecio por las normas aceptadas de votación democrática y transparente.

Inna denuncia que se alienta a las personas a votar en la calle sin que sus documentos sean revisados. «Te sientas cerca de una urna, custodiada por varios soldados rusos armados y completas tus datos por tu cuenta. Si quieres, puedes ir y votar de nuevo en varios lugares»,explica.

Soldados y miembros de la comisión electoral también van de casa en casa: «En los pisos, simplemente puedes fingir que no estás en casa. Es más difícil en casas privadas y en el campo», cuenta Volodimir. Se han denunciado numerosos casos de amenazas por negarse a votar y muchos hacen lo que se les dice. Algunas personas todavía dicen que se negaron a participar o intentaron cortar las papeletas. Los residentes aseguran estar asustados y pesimistas sobre el futuro: «No importa lo que hagamos, los resultados ya están listos en el Kremlin».

Los encuestados dicen que entre el 60% y el 70 % de la población de Jersón ha huido a los territorios controlados por Ucrania o al extranjero. Muchos de los que se han quedado son personas mayores o que no tienen ningún apoyo para un viaje lejos de sus hogares.