El Estado Islámico causa 60 víctimas en el ejército nigeriano

Un centenar de personas, entree,llas mujeres y niños, fueron secuestradas durante otro ataque

Un momento del ataque al campamento militar nigeriano (Amaq)
Un momento del ataque al campamento militar nigeriano (Amaq) FOTO: jmz

El Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP, por sus siglas inglés) ha asumido la autoría de haber asesinado o herido a unos 60 miembros del ejército nigeriano en el ataque a un campamento militar. El cuartel está situado en la ciudad de Malm Fitori, en la región de Borno.

Terroristas yihadistas “lanzaron un ataque violento contra un campamento del ejército nigeriano ubicado en las afueras de la ciudad, usando varias armas, matando al menos a 20 soldados e hiriendo a otros 30, quemaron dos vehículos. confiscaron un tercer vehículo, además de una cantidad de armas y municiones. En un segundo ataque, en la misma localidad, mataron a unos 10 militares. Los combatientes del Estado Islámico aún los controlan al momento de escribir esta noticia”, según la agencia Amaq, que depende de los yihadistas.

Por otra parte, cerca de un centenar de personas fueron secuestradas el pasado fin de semana en el noroeste de Nigeria durante un ataque de hombres armados aún sin identificar -comúnmente conocidos en Nigeria como “bandidos”.

“Muchas de las personas secuestradas son mujeres y niños, incluidos algunos bebés”, dijo este martes a EFE el secretario de la Coalición de Grupos de la Sociedad Civil del Zamfara, Attahiru Muhammed.

El ataque se produjo en varias localidades del estado de Zamfara, como Kanwa o Maradun, así como en otras aldeas más pequeñas. Según Muhammed, los atacantes llegaron en gran número a esas localidades, donde entraron casa por casa para secuestrar a sus víctimas.

“Numerosas personas han abandonado esa zona. Los agricultores también han abandonado sus cultivos”, señaló el representante de la sociedad civil.

“Algunos han huido a Gusau (la capital del estado de Zamfara), mientras que otros han preferido escapar a otros estados por la ausencia de seguridad. La situación es realmente mala en estos momentos”, lamentó Muhammed.

La violencia continúa a pesar de las reiteradas promesas del presidente nigeriano, Muhammadu Buhari, de acabar con el problema y del despliegue de fuerzas de seguridad adicionales en la zona.