Ejércitos

El plan de la fuerza armada de Polonia para convertirse en una superpotencia militar europea

La amenaza rusa ha disparado las inversiones del Gobierno para incorporar aviones de combate, sistemas de defensa y todo tipo de artillería

Polonia lleva años tratando de modernizar sus fuerzas armadas alineándose al resto de países de la OTAN en un proceso que se ha acelerado con la invasión de Ucrania. El gobierno ultranacionalista del PiS considera que el país se tiene que rearmar lo más rápido posible con la adquisición de nuevos tanques coreanos y estadounidenses, sistemas de defensa antiaérea, aviones de combate F-35 y cientos de obuses. No solo es una cuestión de equipamiento. “Polonia ha tenido que cambiar su enfoque, su estrategia y su actitud de compra”, explica Marek Swierczynski, director de Seguridad y Asuntos Internacionales del centro de análisis Polityka Insight, en Varsovia.

Las preocupaciones en Polonia ante un posible ataque de Moscú en su territorio han aumentado desde que en noviembre cayera un proyectil -atribuido en un principio a Rusia- en suelo polaco, cuya frontera con Ucrania sirve de puerta de entrada para los equipos militares suministrados a Kiev por Estados Unidos y otros gobiernos europeos. Polonia, además, comparte una frontera con el enclave ruso de Kaliningrado en el norte, y una frontera de casi 400 kilómetros con Bielorrusia, aliado incondicional de Moscú.

Este verano, el ministro de Defensa, Mariusz Błaszczak, proclamó que Polonia tendrá “las fuerzas terrestres más poderosas de Europa” gracias a las inversiones del gobierno, que ha elevado el presupuesto de defensa del 2,3% del PIB actual hasta el 3% previsto para el próximo año, siendo este porcentaje uno de los niveles más altos en la OTAN. Pese a todo, el gobierno del PiS quiere situarlo en el futuro cercano al 5%. Una encuesta reciente realizada por IBRiS para el periódico “Rzeczpospolita” señaló que el 76,7% de los encuestados apoya el aumento del gasto militar.

Cuántos soldados tiene el ejército polaco

Según la web GlobalFirepower.com, Polonia ocupa el puesto 24 entre los 142 en el ranking de los mejores ejércitos del mundo. Sus fuerzas armadas se encuentran entre las mayores de Europa, con 150.000 soldados, de los cuales 115.000 pertenecen al ejército profesional voluntario y 36.000 a la Fuerza de Defensa Territorial, una especie de ejército a tiempo parcial que funciona con contratos. Comparado con países del entorno europeo, Francia tiene 203.250 efectivos y Alemania con 183.500.

La más numerosas de las cinco ramas militares polacas es la fuerza terrestre, con unos 60.000 soldados, que incluye 13 batallones de tanques, lo que supone más de 750 tanques en unidades de combate, “más de los que tienen Alemania, Francia y Reino Unido”, asegura Swierczynski. Polonia también dispone de una numerosa infantería mecanizada con vehículos soviéticos BMP-1 y polacos APC/IFV Rosomak, basados en los Patria AMV finlandeses.

El tamaño de la Fuerza Aérea

Polonia se integró en la OTAN en el año 1999 y desde entonces ha destinado grandes inversiones a modernizar su fuerza aérea. En 2003 firmó la compra de 48 aviones estadounidenses F-16 en la versión Block 52+. El objetivo del Ministerio de Defensa polaco es reducir al máximo los diseños de aeronaves soviéticas como el MiG-29 y el Su-22, que serán sustituidos próximamente por 48 aviones FA-50 de fabricación coreana, cuyas entregas están previstas a partir de 2023.

Polonia también se ha subido al tren de los F-35 de Lockheed Martin. En 2020 decidió comprar hasta 32 aeronaves del caza de quinta generación que deberían ser entregados entre 2024 y 2026. “En total, estamos a punto de tener ocho escuadrones de 4/5 generación, lo que es bastante relevante para los estándares de la OTAN”, explica Swierczynski.

Sin defensas antiaéreas

El punto débil del ejército polaco es la defensa antiaérea y antimisiles, “que está totalmente obsoleta”, añade el experto del centro de análisis Polityka Insigh. Esta es una laguna que el gobierno trata de revertir con la reciente inversión para adquirir ocho baterías Patriot, dos de las cuales están en fase de entrega y que deberían estar operativas en 2023/2024.

La compra incluye también la integración de un sistema SHORAD basado en misiles CAMM de fabricación británica y de un sistema VSHORAD de fabricación nacional, un sistema de defensa antiaérea de muy corto alcance. “Una vez completado, en la década de 2030, Polonia tendrá el mayor y más moderno sistema de defensa aérea y antimisiles de la OTAN”, concluye Swierczynski.

Una Marina anticuada

Polonia carece de una Marina de guerra moderna. El Gobierno, en su ambicioso plan de modernización de la defensa, acaba de iniciar el desarrollo de tres nuevas fragatas basadas en el diseño ArrowHead 140 de Babcock, pero el primer buque no estará operativo antes de 2028. “Hoy sólo tenemos nueve buques de combate y un submarino desaparecido”, explica Swierczynski, quien añade que la Armada opera baterías de misiles costeros NSM. Otras novedades son los misiles JASSM para los F-16 y un buen puñado de drones y municiones de fabricación nacional.

Polonia también produce el sistema de defensa aérea portátil MANPADS conocido como Piorun, diseñado para destruir aviones, helicópteros y vehículos aéreos no tripulados que vuelan a baja altura. El Piorun ha sido enviado a Ucrania para combatir a los rusos.

El Krab, un obús que lucha en Ucrania

Uno de los equipos más conocidos de Polonia es el obús autopropulsado Krab de 155 mmcompatible con la OTAN, que combina un chasis coreano y una torreta de diseño británico. ”La artillería es una de las inversiones clave que se están haciendo ahora”, dice Swierczynski, que cita la incorporación de 212 obuses K9 surcoreanos, que se sumarán a los Krabs polacos y al contrato para conseguir hasta 500 lanzadores de misiles de artillería de largo alcance tanto de EEUU como de Corea del Sur

 

Más tanques para Polonia

Polonia ha confirmado este año un acuerdo con Corea del Sur para comprar casi 1.000 tanques. A principios de diciembre, Varsovia recibió los diez primeros tanques Black Panther K2 y 24 obuses Thunder K9 surcoreanos. Poco antes del inicio de la guerra de Ucrania, Varsovia suscribió la compra de 250 tanques Abrams nuevos a Estados Unidos y 116 usados por más de 5.050 millones de dólares para reemplazar los MBT de la era soviética que el ejército polaco ha operado durante décadas. Cuando Polonia reciba todos estos tanques superará en cantidad a los de muchos países de la UE. Según Global Firepower, España tiene 327 tanques; Alemania 266 tanques y Francia 406.

La compra de los tanques a EEUU supone estrechar aún más los vínculos con Washington y servirá como un elemento disuasorio para la agresión de Moscú en Europa del Este, asegura el experto Peter Suciu. Polonia ha sido un aliado incondicional desde su adhesión a la OTAN hace más de 20 años. Con el estallido de la guerra en Ucrania, se ha duplicado el número de tropas de la Alianza Atlántica estacionadas en territorio polaco hasta los 11.600 soldados, en su mayoría estadounidenses, pero también británicos, croatas y rumanos.

Lo que Polonia ha enviado a Ucrania

Polonia sigue teniendo grandes cantidades de material militar soviético que quiere sustituir. “Yo diría suponer entre el 60 y el 75% dependiente de cada rama”, asegura el experto polaco. “Pero lo estamos retirando progresivamente; por ejemplo, hemos transferido a Ucrania unos 300 tanques y más de 100 piezas de artillería autopropulsada. Así que cuando Polonia anuncia compras de armamento hay que tener en cuenta que una gran parte de esto es sólo para llenar su inventario, y puede que ni siquiera estas compras los llenen”.

Polonia también espera hacerse pronto con los lanzacohetes HIMARS, como losenviados por EEUU a Ucrania, y con el K239 Chunmoo, un sistema de artillería de cohetes desarrollado en 2013 para reemplazar al envejecido K136 Kooryong del ejército de Corea del Sur. “Esto va a suponer una gran expansión de las capacidades polacas”, añade Swierczynski.

Potencia militar regional

Las nuevas dotaciones de equipamiento militar constituyen una parte importante de la política de Defensa polaca, pero, como recuerda Swierczynski, “el equipo no es igual a la capacidad. Se necesita personal, logística, formación, munición y doctrina. Es un proceso que si no se ajusta a un plan o estrategia más general podría ser incluso perjudicial”, advierte el experto, quien sostiene que si la desaceleración económica no lo impide “Polonia puede convertirse en algo parecido a una superpotencia regional -en términos militares- para 2035. Si no lo consigue, seguiremos teniendo un ejército decente y una alianza con la OTAN”.