Internacional

Trump se llevó documentos secretos sobre armas nucleares al dejar la Casa Blanca

El fiscal general pide desclasificar la orden de registro de la mansión del ex presidente en Florida y la lista del material incautado

El fiscal general de EE UU, Merrick Garland, compareció este jueves desde el Departamento de Justicia para defender la investigación puesta en marcha contra Donald Trump tras el revuelo mediático, social y, especialmente político que la operación del FBI está sembrando esta semana en el país.

Garland confirmó que fue él mismo quien autorizó el registro en la residencia del ex presidente republicano en Mar-a-Lago (Florida), pidiendo a la vez que se haga público junto al inventario requisado.

Documentos clasificados relativos a las armas nucleares, uno de los secretos mejor guardados del país. Qué pretendía el magnate neoyorquino hacer con ellos es la gran incógnita ahora. El mismo Trump denunció la operación a través de sus redes sociales, a modo de artillería para su posible vuelta a la contienda electoral. Pero decidió eludir la información que guardaba desde la pasada primavera, cuando le llegó una citación con el reclamo de ese material.

“Gran parte del trabajo que efectuamos se hace por necesidad fuera del ojo público. Lo hacemos para proteger los derechos constitucionales de todos los estadounidenses y para preservar la integridad de nuestras investigaciones”, señaló el fiscal general en directo desde la sede del poder judicial estadounidense.

Pero ahora, tras desatarse la polémica con el calificado como “allanamiento” por el propio Trump del FBI en su mansión de Mar-a-Lago, autoridades del Departamento de Justicia afirmaron, a través de un comunicado, que la solicitud de desclasificar la orden de registro en la residencia del ex presidente en Florida se produce como respuesta a la controversia generada, alentada por líderes republicanos, tras la declaración pública de Trump al respecto.

El Fiscal General dio a conocer que, en estos casos, las autoridades judiciales suelen optar por emplear alternativas de búsqueda menos “intrusivas”, dejando a entender que finalmente el comportamiento de Trump no les había dejado alternativa al verse obligados finalmente a solicitar la publicación de los detalles de la operación.

La amenaza entre la población estadounidense se traslada ahora al temor de que vuelvan a fortalecerse los mensajes de odio entre seguidores del ex presidente republicano, que intenta ofrecer una imagen victimizara de sí mismo, y que ya han empezado a producirse como efecto del escándalo, motivando a peligrosos altercados. El jueves, por ejemplo, un hombre armado irrumpió en un edificio del FBI en Ohio motivado por la reciente investigación contra Trump, siendo finalmente abatido por los agentes.