Internacional

Maduro importa los «juegos de guerra» de Putin a Iberoamérica

Doce países aliados del Kremlin participan en unas maniobras militares que pretenden mostrar músculo frente a EE UU

Vladimir Putin y el ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu, en la inauguración de una feria milita en Moscú este domingo
Vladimir Putin y el ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu, en la inauguración de una feria milita en Moscú este domingo FOTO: DPA vía Europa Press DPA vía Europa Press

Un tanque de guerra con los ojos del fallecido ex presidente venezolano Hugo Chávez pintados en el cañón se pavonea en la base militar de Alabino, en la región de Moscú, en Rusia. En el Fuerte Terepaima de Barquisimeto, a 270 kilómetros de la capital venezolana, Caracas, hay menos vistosidad, tan solo uniformes castrenses de distintas nacionalidades –Rusia, China, Irán, Bielorrusia, Uzbekistán, Argelia, Vietnam, Kazajistán, Mongolia, Armenia, entre otros países– preparándose para el capítulo local de los Army Games, la competencia que desarrolla Rusia y sus países aliados y que por primera vez tendrá un escenario en América Latina.

Los Juegos Internacionales del Ejército fueron iniciados en 2015 por el Ministerio de Defensa ruso. En 2022 las pruebas están repartidas en territorios de 12 países cercanos a la política internacional del Kremlin (Azerbaiyán, Argelia, Armenia, Bielorrusia, Venezuela, Vietnam, Irán, India, Kazajistán, China, Rusia, Arabia Saudí y Uzbekistán). No obstante, la mayoría de las justas se están dando en territorio ruso, tras la inauguración del pasado 13 de agosto. Las actividades que se extenderán hasta el 28 de este mes incluyen, según Moscú, 275 equipos de 31 países –de la región también participan Bolivia y Argentina– para un total de 36 competiciones.

Por ejemplo, los uniformados se medirán en biatlón de tanques, carreras entre soldados de infantería, concurso de cálculo de artillería o uno sobre precisión de francotiradores «de frontera», que será la única disciplina que se llevará a cabo en Venezuela, y por primera vez, en Latinoamérica. El Ministerio de la Defensa venezolano ha distribuido imágenes dando la bienvenida a «las fuerzas armadas de todo el universo».

Los militares venezolanos también enviaron cuerpos médicos a San Petersburgo, equipos de de-sembarco naval a Kaliningrado, marinos a Koronak (Irán), artilleros a Korla (China), paracaidistas a Sudán. Otros escenarios están ubicados en Bielorrusia o Vietnam.

Los países anfitriones proveen el equipamiento. El tanque pintado con ojos de Chávez en Rusia, es ruso. Y Venezuela provee fusiles para francotiradores a las delegaciones en Barquisimeto. El arsenal venezolano confía en los fusiles de precisión SVD Dragunov de 7,62 mm con miras telescópicas de fabricación rusa.

Los Army Games y su despliegue en Venezuela aprovechan los activos ubicados en América Latina y el Caribe, como lo había advertido el Centro para una Sociedad Libre y Segura (SFS, por sus siglas en inglés) en un informe donde calificó la maniobra como un «desafío» a Washington y un mensaje de que países no alineados se están uniendo para enviar «una fuerte declaración de que la región está preparada para abrazar la fuerza multipolar». Hasta ahora, estos ejercicios multinacionales de carácter militar en el continente solo los había realizado Estados Unidos, lo cual convierte al despliegue de las fuerza rusas, chinas e iraníes en un acto inédito en la región.

La operación también permite a Rusia mostrar las habilidades de sus soldados para orgullo interno en su país, y más en tiempos de guerra, pero también cómo va aumentando la cantidad de «amigos» en el mundo. Los países participantes están principalmente gobernados por sistemas autoritarios y militaristas, como China, Irán, o las ex repúblicas soviéticas de Asia Central. De la región latinoamericana, Venezuela, Nicaragua y Cuba son los únicos que han participado de estos «juegos». En cualquier caso, las relaciones amistosas entre cuerpos armados puede conducir a alianzas más cercanas en el ámbito militar y geoestratégico.

200 militares de 12 países

Rocío San Miguel, analista militar del Observatorio Control Ciudadano en Venezuela, cree que Estaos Unidos estará muy pendiente del desarrollo de estos Army Games en la región por la presencia de efectivos ajenos a los países latinoamericanos. Especialmente considerando que no todos los que llegan son competidores, sino también funcionarios de inteligencia. Al mismo tiempo, destaca que una competencia como la planteada sirve para fortalecer el orgullo de los ejércitos participantes. Alerta que la opacidad estatal mantiene en privado el costo de estas actividades en el país, donde se calcula han llegado más de 200 efectivos de doce países que deben ser atendidos con provisiones, alimentos y demás gastos.

«Estos juegos fortalecen los intercambios militares con sus aliados estratégicos y permitirá que los efectivos militares conozcan el país. Serán llevados a diferentes instalaciones militares. Nos gustaría, eso sí, que haya transparencia para saber el alcance de las actividades que van a desarrollar esos militares en el país», sostiene San Miguel.