Batalla

Así fue la "Guerra de los Pasteles", el conflicto bélico con el que Francia invadió México

El país galo no reconoció la independencia mexicana por sus lazos con España, y un altercado fue suficiente para entrar de forma ilegal por los puertos aztecas

Pintura de Horace Vernet del bombardeo de San Juan de Ulúa visto desde la corbeta francesa La Créole. En la proa del barco, el príncipe de Joinville recibe el informe del teniente de navío Penaud y asiste a la explosión de la torre del fuerte en noviembre de 1838
Pintura de Horace Vernet del bombardeo de San Juan de Ulúa visto desde la corbeta francesa La Créole. En la proa del barco, el príncipe de Joinville recibe el informe del teniente de navío Penaud y asiste a la explosión de la torre del fuerte en noviembre de 1838La Razón

Después de tres siglos de presencia española, México logró independizarse de la Monarquía Hispánica en 1821. Un proceso político y social complicado que acabó en un conflicto armado de varios años, y hasta 1836, España no reconoció oficialmente la independencia mexicana. Con el fin del dominio del Imperio español en este territorio, la ausencia de conflictos internacionales parecía llegar a la nueva nación independiente. Pero sería un nuevo país, Francia, el que originaría una nueva contienda con los aztecas.

Poco después de obtener la independencia de España, el emperador Agustín de Iturbide de México envío a su ministro de Relaciones Exteriores a la corte del rey Luis XVIII de Francia para pedir el reconocimiento del país. Pero Francia se negó, debido a la alianza que mantenían con España. El territorio francés no reconoció México hasta 1830, y antes, desde París se había propuesto resolver el problema del reconocimiento estableciendo relaciones comerciales.

La "Guerra de los Pasteles", la batalla que enfrentó a Francia con México

A partir de entonces, ambas naciones comenzaron sus relaciones diplomáticas, aunque tanto los años anteriores como los primeros tras el reconocimiento de la independencia, sobre todo con la “Guerra de los Pasteles” (también conocida con la Primera Intervención francesa en México), fueron complicados y dificultaron la situación entre ambos países. Este conflicto sería la primera vez que Francia ejercería su poderío militar contra México, entre 1838 y 1839, aunque se originó años antes.

Durante la década de 1820 y 1830, residentes británicos, españoles, estadounidenses o franceses, entre otros, sufrieron pérdidas y daños en sus propiedades y negocios durante las revueltas provocada por la agitación política y rebeliones de oficiales disidentes del ejércitos. Según cuentan las leyendas mexicanas, en 1832, un pastelero de origen francés que tenía su negocio en la población de Tacubaya, cerca de la actual Ciudad de México, pidió ayuda al gobierno porque unos militares mexicanos se fueron de su establecimiento sin pagar unos bizcochos, causando, además, algún alboroto y destrozo en el establecimiento. Pero otros comerciantes también habían protestado ante el embajador francés, a causa de supuestos sucesos provocados por los oficiales del presidente mexicano, pero la que llamó la atención del rey de Francia, Luis Felipe de Orleans, fue la del pastelero, de apellido Remontel, con la que procedió a exigir 600,000 pesos al gobierno mexicano.

México consideró ridícula la demanda, y se negó a pagar, y la consecuencia de ello fue el envío de una flota francesa a México. El 16 de abril de 1838 inició un bloqueo del puerto de Veracruz que duró ocho meses. Era el comienzo de un conflicto entre ambos países, y pese a los bloqueos, los franceses no lograron doblegar a los mexicanos. Así, el 13 de noviembre del mismo año, llegó a las costas de México la fraga Nereida, comandada por el contraalmirante Charles Baudin, con veinte navíos más. Este estableció un ultimátum al Estado mexicano, en el que exigía el pago de los 600,000 pesos en quince días. Los mexicanos se volvieron a negar, y tras el paso de ese tiempo, el 27 de noviembre, los franceses atacaron la fortaleza de San Juan de Ulúa, situada en una pequeña isla al puerto de Veracruz. Una semana más tarde, el 4 de diciembre, los franceses desembarcaron en esa ciudad, y tras varias derrotas, México aseguró que pagaría la deuda.

Finalmente, con la ayuda de Reino Unido, que estaba viendo perjudicados sus intereses comerciales por el conflicto entre los dos países, Francia y México firmaron un acuerdo de paz. No obstante, México engañó a los franceses, que nunca vieron pagada la deuda exigida. Excusa que sirvió, en 1861, para una segunda intervención militar de Francia en tierras mexicanas.