Internacional

Italia aprueba enviar ayuda militar a Ucrania

El “chantaje sobre hacer uso de armas nucleares” obliga a los socios a “tomar decisiones impensables hace unos meses” y responder de forma “firme, rápida y unificada”, anunció Draghi

Draghi no cierra la puerta al diálogo, a la diplomacia, pero se muestra pesimista y hace un llamamiento a mantenerse “alerta” para aprovechar esa oportunidad cuando se presente.
Draghi no cierra la puerta al diálogo, a la diplomacia, pero se muestra pesimista y hace un llamamiento a mantenerse “alerta” para aprovechar esa oportunidad cuando se presente. FOTO: ETTORE FERRARI EFE

Italia enviará medios, material y equipo militar a Ucrania para hacer frente a la invasión de Rusia. La decisión tomada este lunes por el Consejo de Ministros fue refrendada ayer por el Parlamento italiano, después de que la Unión Europea, Estados Unidos y varios países europeos, entre ellos Alemania y Francia, aprobaran medidas similares.

El “chantaje sobre hacer uso de armas nucleares” obliga a los socios a “tomar decisiones impensables hace unos meses” y responder de forma “firme, rápida y unificada”, anunció el primer ministro, Mario Draghi, en una intervención en el Senado. “La invasión rusa marca un punto de inflexión decisivo en la historia europea”, advirtió el jefe del Gobierno italiano en un extenso discurso en el que subrayó que “la agresión de Rusia contra Ucrania nos hace retroceder más de ochenta años”. Se trata de “un ataque a nuestros valores de libertad y democracia” y “al orden internacional que hemos construido juntos”, denunció. “Tolerar una guerra de agresión significa poner en riesgo la seguridad y la paz en Europa de manera irreversible. No podemos permitir que esto suceda”.

Los países que no enviarán armas
Los países que no enviarán armas FOTO: José Luis Montoro

Draghi no cierra la puerta al diálogo, a la diplomacia, pero se muestra pesimista y hace un llamamiento a mantenerse “alerta” para aprovechar esa oportunidad cuando se presente. “Ya no existe la paz entre dos Estados que se ponen de acuerdo. La paz se encontrará en un contexto multilateral así como la respuesta a la agresión fue multilateral. Y ahí es donde reside nuestra fuerza”.

Mientras tanto, la gravedad de la situación obliga a tomar medidas inéditas hasta ahora, entre ellas, autorizar el suministro de armamento a las autoridades gubernamentales ucranianas, defendió el primer ministro italiano. Una decisión que divide al Movimiento Cinco Estrellas y a la Liga, a pesar de que ambos partidos forman parte de la mayoría parlamentaria que sostiene el gobierno de unidad de Draghi. Uno de los primeros en oponerse fue el líder leguista. “No en mi nombre”, aseguró el domingo Matteo Salvini, quien, finalmente, acabó cediendo y votando a favor de la resolución.

La autorización del Parlamento era fundamental porque la decisión implica la derogación de una ley de 1990 sobre la exportación de armas. La Constitución italiana “repudia la guerra como medio de resolución de los conflictos”, sin embargo, permite excepciones para que el país pueda cumplir sus obligaciones internacionales.

Aunque no se conoce la lista detallada de armas que Roma enviará a Kiev, en los últimos días la prensa local avanzó que Italia suministrará a las fuerzas gubernamentales ucranianas misiles antiaéreos Stinger, misiles antitanque Spike, ametralladora Browing, ametralladoras MG y municiones.

El suministro de armamento complementará la ayuda de 110 millones de euros para el gobierno ucraniano que Italia aprobó la semana pasada como “gesto concreto de solidaridad y apoyo”. Además, el país transalpino dio luz verde el viernes a reforzar su compromiso militar en la OTAN y declaró el estado de emergencia para permitir intervenciones de protección civil en el exterior. El primer ministro italiano confirmó asimismo que Roma estaba preparada para desplegar 3.400 soldados en los países de la OTAN.

En su alocución este martes, Draghi pidió aumentar las inversiones en defensa y apuntó la necesidad de “avanzar rápidamente en el camino de la defensa común” para “adquirir una verdadera autonomía estratégica” en la UE.