Internacional

Los rusos huyen para evitar el reclutamiento militar: “No estaré seguro hasta llegar a Europa”

Casi 5.000 rusos cruzan la frontera hacia Finlandia el mismo día del anuncio de la movilización. El presidente de la Duma pide a los diputados que se alisten

Amanecía este jueves en la Rusia movilizada con una sensación de calma aparente y silenciosa tensión. La gente, como cada día, iba al trabajo o a dejar a los niños en el colegio, con poco de lo que hablar y mucho en lo que pensar. Circulando por las avenidas en las que, tan solo unas horas antes habían marchado miles de manifestantes que protestaban ante la posibilidad de convertirse en alguno de aquellos soldados que suelen ver todos los días en la televisión. Más de 1.400 detenidos, cifra que puede aumentar de continuar las marchas, que siguen abiertas en todo el país.

El movimiento opositor Vesná ha convocado para este sábado una gran manifestación, a través de su cuenta en Telegram. La organización de defensa de los derechos civiles OVD-Info confirmaba la cifra de detenidos en 38 ciudades y las redes sociales muestran numerosos vídeos de los arrestos, llevados a cabo sobre cientos de jóvenes que llegaron al mundo cuando Vladimir Putin ya dirigía el país.

Mientras, Yuri hace cola en la frontera de Finlandia. Han pasado dos horas y por delante puede haber varias horas más. Dice por teléfono que no se sentirá del todo tranquilo hasta verse dentro de Europa. Su edad y formación pueden empujarle a ser de los primeros de la lista para ir al frente. El mismo día del anuncio de la movilización la llegada de ciudadanos rusos a Finlandia por carretera aumentó un 57%, siendo un total de 4.403 personas las que entraron en el país escandinavo procedentes de Rusia. Este es el mejor punto de entrada o de salida, según se mire. Las repúblicas bálticas prohíben a los rusos viajar a sus países y tampoco conceden visados, anunciando que tampoco acogerán a ciudadanos de ese país que soliciten el status de refugiado.

En la Rusia de hoy cualquiera puede ser llamado o participar en la contienda de manera voluntaria si reúne unos requisitos mínimos. También los diputados. El presidente del Parlamento ruso, Viacheslav Volodin, ha solicitado a los representantes del país en la Cámara Baja que participen en la guerra. “Aquellos que cumplan con los requisitos de movilización parcial deben ayudar participando en la operación militar especial”, ha pedido Volodin en su cuenta de Telegram.

Puso de ejemplo al diputado de la Duma por Rusia Unida, el partido del Kremlin, Adam Alimjánov, que “ha estado en el Donbás desde el comienzo” de la campaña militar el pasado mes de febrero, liderando a los voluntarios chechenos, además de los legisladores Dmitri Sablin, Víctor Vodolatski, y Ajmed Dováev, también de la fuerza oficialista.

Volodin aseguró que la movilización parcial de 300.000 reservistas solo afectará a los que hayan servido en el Ejército, tienen experiencia de combate y tengan una especialidad militar exigida. Los expertos militares aseguran que parte del fracaso de las tropas rusas sobre el terreno se debe a que sus militares están mal entrenados y mal equipados.

Mientras, el Ministerio de Defensa británico evalúa que Rusia tendrá dificultades para enviar a Ucrania a los 300.000 efectivos de la movilización parcial de Putin lo suficientemente rápido. Afirman en una actualización en Twitter que se cree que el país enfrentará importantes desafíos logísticos y administrativos.

“Probablemente intentarán montar nuevas formaciones con las tropas movilizadas, pero es poco probable que estén listas para el combate hasta dentro de varios meses”, escriben.

Además, el Gobierno británico afirma que se cree que la decisión probablemente será muy impopular entre la población rusa y que prueba que a Rusia le faltan soldados.

Tal vez para no soliviantar a la población, el Gobierno decidió rebajar de un millón a 300.000 los movilizados para recuperar la iniciativa en Ucrania tras la exitosa contraofensiva de Kyiv. «Eso es mentira», salió al paso el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, citado por la agencia Interfax.

Peskov comentó así las informaciones en medios opositores rusos sobre el contenido del séptimo punto del decreto sobre la movilización que no se ha hecho público. Según «Novaya Gazeta Europa», en ese punto se indica que podrían ser movilizados hasta un millón de rusos. «La cifra se cambió varias veces, pero finalmente se decidió dejarla en un millón», dice una fuente del medio.

La operación especial sigue su curso según lo imprevisto y posiblemente el futuro deparará nuevas medidas, igual de impopulares para la población. O no, si la recién materializada movilización parcial da los resultados esperados.