Kenia

Una "extraña enfermedad" impide caminar a 100 alumnas de un colegio en Kenia

Las alumnas aseguran sentir un fuerte dolor en las rodillas y varias han sido hospitalizadas

Kambrembo, aldea de la provincia de Kisumu, Kenia, en la que viven 1.200 peronas que nunca han tenido acceso a agua potable. Los niños de la escuela pública van todos los días al río Enzoya a coger agua.
Niñas de camino al colegio en Kenia.©Gonzalo Pérez MataLa Razón

Cien estudiantes de un colegio femenino de Kenia no pueden caminar. Les tiemblan las piernas, se desploman, se apoyan las unas en las otra para dar un paso. Nadie sabe lo que les ocurre, sólo que no pueden caminar debido a lo que los médicos locales han considerado como “una extraña enfermedad”. El estrambótico suceso ha tenido lugar en la escuela secundaria de Eregi, en la localidad keniana de Kakamega, y varias de las alumnas han sido hospitalizadas para ser reconocidas mediante análisis de sangre, heces y orina.

Las niñas aseguran sentir un “fuerte dolor en las rodillas” que les impediría utilizar su sistema motriz adecuadamente. El periódico local Tuko informó de que las alumnas habían sido trasladadas al Hospital General del Condado de Kakamega, y que los casos registrados aumentan a diario sin vistas a acabar. Pese a todo esto, el colegio permanece abierto, según confirmó el director de educación de la Región Occidental, Jared Obiero, al medio keniano Nation: “Permitimos que los padres que querían llevar a sus hijos a casa firmaran su compromiso. Los estudiantes cuyos padres no vinieron a la escuela y aquellos cuyos padres no querían que abandonaran la escuela permanecieron y el aprendizaje continuará como de costumbre durante las tres semanas restantes”. Según informa la agencia EFE, Otras fuentes médicas señalaron, bajo la condición de anonimato, que las pacientes tenían niveles altos de electrolitos, algo que puede estar relacionado con la deshidratación, un trastorno de las glándulas suprarrenales o problemas en los riñones.

En el momento en que han circulado por las redes sociales una serie de vídeos donde se observa la dolorosa pugna de las chicas, usuarios de todo el mundo han expresado asombro y preocupación, pero también escepticismo ante lo ocurrido.

Unos consideran que esta es una suerte de histeria colectiva, similar al conocido baile de San Vito, o la epidemia de la risa de Tanganica en 1962. Este último se trató de un caso de histeria colectiva que afectó a 95 alumnas de una escuela de Kashasha, ubicada en la actual Tanzania, pero también a más de 200 personas de la localidad. El fenómeno se transmitió por toda la región y duró varios meses, obligando a cerrar de forma temporal un total de 14 escuelas, con miles de personas afectadas en mayor o medida por los síntomas de este extraño fenómeno: desmayos, problemas respiratorios, erupciones cutáneas, ataques de llanto y gritos histéricos exentos de sentido.

En el internado femenino de Chalco (México), en 2007, también ocurrió algo similar a lo que hoy afecta a las colegialas kenianas. Entonces, 600 niñas pertenecientes a familias de un entorno vulnerable y de mayoría indígena experimentaron náuseas y dificultades para caminar, dolor de pies y de rodillas. Lo que en un principio se calificó como un caso de histeria colectiva, a secas, terminó señalándose como “un padecimiento psicogénico del movimiento debido a un desorden de conversión”. La mala alimentación de las niñas, cuyos padres denunciaron que recibían comida en mal estado por parte del internado, llevaría a algunas de ellas a experimentar dificultades en sus funciones motrices, una dolencia habitual en los entornos más desfavorecidos; y sus compañeras, motivadas por una afección puramente psicológica, imitaron la dolencia real hasta que un puñado de alumnas afectadas se convirtieron en centenares.

Otra alternativa que barajan los médicos locales estaría relacionada con la alimentación que hayan recibido las niñas afectadas. Un hongo o una bacteria que contamine la comida podría ser el causante de esta “extraña enfermedad” que ha paralizado a la localidad keniana de Kakamega.