Pentágono

Hospitalizado de nuevo el jefe del Pentágono, Lloyd Austin

El secretario de Defensa, que padece un cáncer de próstata, estuvo ingresado a principios de enero sin el conocimiento de la Casa Blanca

EEUU.- La Casa Blanca desconocía que Lloyd Austin estaba hospitalizado desde el 1 de enero
La Casa Blanca desconocía que Lloyd Austin estaba hospitalizado desde el 1 de eneroEuropa Press

El jefe del Pentágono, Lloyd Austin, ha sido hospitalizado de nuevo este domingo en el centro médico militar Walter Reed en Maryland por «síntomas que sugieren un problema emergente de vejiga», según el portavoz del Departamento de Defensa de Estados Unidos, Pat Ryder. Austin conserva, sin embargo, las funciones y obligaciones de su cargo. Fue trasladado al hospital con los sistemas de comunicaciones clasificados y no clasificados necesarios para desempeñar sus funciones.

Es la segunda vez que el jefe del Pentágono, que padece cáncer de próstata, ha tenido que ser hospitalizado desde el pasado mes de diciembre. Esta vez, a diferencia de la anterior, ha informado sobre su estado de salud tanto al Congreso como a la Casa Blanca.

El secretario de Defensa se sometió a una intervención quirúrgica mínimamente invasiva por un cáncer de próstata el pasado 22 de diciembre. La operación le provocó una infección urinaria y graves complicaciones intestinales por las que volvió a ser hospitalizado el 1 de enero. Estuvo cinco días de baja y no volvió a trabajar hasta el 5 de enero por la noche.

La Casa Blanca no fue informada de su ingreso. El presidente Joe Biden, comandante en jefe, Jake Sullivan, asesor de seguridad nacional, y otros miembros de la Administración no conocieron su situación hasta pasados tres días. Un secretismo poco habitual en Washington que desató una espiral de críticas y especulaciones.

«Debería haber informado al presidente sobre mi diagnóstico de cáncer, y también debería habérselo comunicado a mi equipo y al público estadounidense», se disculpó en enero Austin, que asumió su responsabilidad y trató de justificarse. «La noticia me sacudió, como sé que sacude a tantos otros, especialmente en la comunidad negra. Fue un golpe visceral. Y francamente, mi primer instinto fue mantenerlo en privado. No creo que sea noticia que soy un tipo bastante reservado. Nunca me ha gustado cargar a los demás con mis problemas. No es mi forma de ser», explicó el militar.