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La CDU elige presidente para pilotar la era post Merkel

Los 1.001 delegados deciden el futuro de la canciller alemana y de Europa en el congreso de Hamburgo.

  • Hamburgo, la ciudad natal de la canciller alemana, acoge el congreso de la CDU en el que se eligirá a su sucesor
    Hamburgo, la ciudad natal de la canciller alemana, acoge el congreso de la CDU en el que se eligirá a su sucesor
Berlín.

Tiempo de lectura 4 min.

07 de diciembre de 2018. 02:39h

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Rubén G. Barrios.  Berlín. 7/12/2018

Angela Merkel dejará de ser hoy la presidenta de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU). Un primer paso que acciona el principio del fin de una era que arrancó hace 18 años en una formación abiertamente conservadora, aunque garante del Estado, y que llega a su fin con un tono más abierto y diverso. La precursora de este giro, la todavía canciller alemana, cederá hoy a los 1.001 delegados de su partido la elección del que será el nuevo presidente o presidenta de la CDU, en una votación determinante para el futuro político de Alemania y que curiosamente se celebra en Hamburgo, la ciudad que vio nacer a Merkel, y a pocas horas de que la revista Forbes, y a pesar del ocaso que muchos ven en su figura, haya considerado a Merkel, por octavo año consecutivo, la mujer más poderosa del mundo. Simbolismos aparte, la canciller mostró ayer su agradecimiento por la etapa en la que lideró la CDU. Tras llegar a Hamburgo, y durante un paseo por el recinto ferial de la ciudad, Merkel se refirió al «largo tiempo» en el que llevó las riendas del partido y aunque aludió a los altibajos, supo reconocer lo productivo de un tiempo que le alzó cuatro veces como canciller. Sobre la elección de hoy, solo aludió que es una prueba más «de que hay democracia». Ninguna alusión a los tres candidatos que optan a la presidencia, ni mucho menos a las pugnas que en los últimos días se han perfilado aún más peliagudas. Del voto de los delegados dependerá que se imponga el continuismo, representado por la secretaria general Annegret Kramp-Karrenbauer –o AKK, como es conocida–, o el giro derechista con que se identifica a los otros dos aspirantes: el ex jefe del grupo parlamentario Friedrich Merz y el ministro de Sanidad, Jens Spahn. Todos son conscientes de que en este congreso se trazarán las directrices para el futuro de la CDU y que de ganar la elección se convertirán probablemente en el siguiente candidato de la familia conservadora a la cancillería. No obstante, y a tenor de las últimas encuestas, la verdadera lucha se disputa entre AKK y Merz, ya que la candidatura de Spahn dispone de pocas opciones, aunque a diferencia de sus rivales, él sí tiene toda una carrera en política por delante, independientemente de lo que se pueda salir hoy del congreso.

AKK, de 56 años, llegó a la recta final como favorita y se considera que, de ser la elegida, son mayores las posibilidades de que Merkel pueda completar como jefa del Gobierno esta legislatura, de acuerdo a su propósito de completar su cuarto mandato antes de retirarse como canciller. Merz, de 62 años y fuera de las estructuras de la CDU desde hace años, se ha visto de pronto reforzado por el apoyo explícito de Wolfgang Schäuble, antecesor de Merkel en la presidencia del partido, ex ministro de Finanzas y ahora presidente del Bundestag. De hecho, en medios alemanes se daba por hecho, desde hace semanas, que Schäuble era el artífice de la candidatura de Merz, lo que se ha visto como una revancha de estos dos correligionarios, ambos antiguos rivales internos de la canciller. Para Merz y AKK la votación de hoy es un todo o nada.

Merz, político ambicioso y actualmente multimillonario, dejó el liderazgo del grupo parlamentario en 2002, dos años después de que Merkel tomara las riendas del partido y lo arrinconara a él y a varios pesos pesados del partido. Por su parte, AKK representa la lealtad a la línea de la canciller aunque, de imponerse su candidatura, se considera que tratará de dar un sello más genuinamente conservador a la CDU, tras el proceso de “socialdemocratización” que se imputa a Merkel. Una victoria de la actual secretaria general, que llegó a ese cargo en febrero por designación de Merkel, sería una especie de “ascenso natural” que aportaría algo de estabilidad a la coalición de Gobierno entre conservadores y socialdemócratas. Para Merz y AKK la votación de hoy es un “todo o nada”.

Sobre el futuro, la secretaria general afirmó que no seguirá en ese cargo, en caso de derrota, mientras que es improbable que su rival se reincorpore al partido tras su prolongada ausencia, si no es como jefe de la CDU y, por extensión, como siguiente candidato a canciller. La “era Merkel” comienza hoy el principio de su fin. En el aire, la figura que a partir de hoy tome la canciller en un cargo que pocos creen que pueda defender hasta el final de la legislatura. La mujer más poderosa del mundo dejará de serlo en su propio partido. El congreso de la CDU en Hamburgo arranca con ansias de renovación, pero sobre todo con respeto hacia el legado de Merkel.

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