Rusia

Putin avisa de que "la Tercera Guerra Mundial está a un paso" y revela que "soldados de la OTAN en Ucrania mueren en grandes cantidades"

El presidente ruso se da un baño de masas en la Plaza Roja y asegura que Rusia «no se dejará aplastar»

El presidente ruso, Vladimir Putin, en un acto en la Plaza Roja por el décimo aniversario de la anexión de Crimea y SebastopolPRESIDENCIA DE RUSIA18/03/2024
Concierto en la Plaza Roja por el aniversario de la anexión de Crimea con la asistencia de Vladimir PutinPRESIDENCIA DE RUSIAEuropa Press

La intervención del presidente ruso, Vladimir Putin, nada más conocerse su victoria en las urnas puede considerarse toda una declaración de intenciones. Después de haberse asegurado el poder, al menos durante los próximos seis años, el líder ruso, que ha obtenido el 87,29% de los votos en estas elecciones presidenciales con el apoyo de casi 76 millones de votantes, comparecía ante una abarrotada sala de prensa dispuesto a hablar de los planes que tenía preparados para Rusia. Antes de entrar en la actualidad candente del país, el jefe del Kremlin agradecía a sus compatriotas su contribución a la «consolidación política interna», dos años después del inicio de la invasión militar de Ucrania y la adopción de sanciones sin precedentes por parte de Occidente. «Quiero agradecer antes que todo a los ciudadanos, somos todos un solo y mismo equipo, a todos los ciudadanos de Rusia que acudieron a las urnas y votaron», declaró Putin, rodeado de su equipo de campaña durante una intervención que fue televisada en directo.

«Tenemos por delante muchas tareas concretas e importantes. Los resultados electorales son la confianza de los ciudadanos del país y su esperanza de que haremos todo según lo previsto», indicó el líder ruso.

Putin sabía que en el extranjero, sobre todo en Estados Unidos y en la Unión Europea, nadie iba a validar el proceso electoral, al que muchos líderes ya han calificado de «fraudulento». «La reacción de algunos países extranjeros es esperada. ¿Qué querían que hicieran, que se levantaran y aplaudieran? Al fin y al cabo están luchando contra nosotros, y por medios armados», declaró el jefe del Kremlin, asegurando que esos países «pretenden frenar nuestro desarrollo». «Por supuesto que dirán cualquier cosa», zanjó.

Putin afirmó que Rusia no se dejará «intimidar» ni «aplastar», y que los resultados reflejan la «confianza» de los ciudadanos en el poder estatal. Además, informó de que las tropas rusas siguen adelante en el frente de Ucrania, repitiendo una vez más que los objetivos de Moscú se alcanzarán.

Atrás quedaron unos comicios en los que Putin no ha tenido rivales de la oposición democrática, perteneciendo los demás candidatos a partidos entregados a la causa de la guerra en Ucrania. Unos adversarios que, antes de conocerse el 100% del escrutinio oficial, felicitaron al eterno presidente por la victoria conseguida.

Uno de los mensajes de la noche era para Occidente, el gran enemigo de Rusia desde que lanzara en febrero de 2022 su «operación militar especial». En él, Putin quiso adelantar la noticia de que hay soldados de la OTAN combatiendo en Ucrania. Esa denuncia permite a Rusia hablar abiertamente de enfrentamiento directo con la Alianza Atlántica, aunque para el presidente ruso lo realmente importante era informar de que los combatientes extranjeros están muriendo «en grandes cantidades» en el frente.

«Los soldados de los países de la OTAN están allí presentes. Lo sabemos», asegurando que los soldados rusos les oyen hablar en francés y en inglés, algo que para el presidente Putin «no es nada bueno, principalmente para ellos, ya que mueren» «y lo hacen en grandes cantidades», añadió.

El dirigente ruso fue preguntado acerca de una posible escalada militar entre Rusia y la OTAN, siendo su respuesta clara y reconociendo que «en el mundo actual todo es posible». «Todos comprenden que eso nos colocará a un paso de una tercera guerra mundial a gran escala. No creo que a nadie le interese esto», señalaba ante su público.

Otra de las primicias de Putin fue la de reconocer que no ha descartado que el Ejército ruso tenga que crear una «zona sanitaria» (zona de seguridad) en el territorio bajo control de Kyiv en la región nororiental de Járkiv para reducir los ataques contra su territorio. A algunos politólogos esto les sonó ayer como una pisada en el freno de la ofensiva, pudiendo estar cada día más cerca el final de la campaña militar rusa.

Canje de Navalni

Para terminar, y contra todo pronóstico, el jefe del Kremlin habló del opositor Alexei Navalni, fallecido en una cárcel rusa el pasado mes de febrero. El presidente confirmó que había aprobado el canje del político días antes de su muerte. «Créame usted o no. El hombre que habló conmigo, no había acabado la frase y yo ya dije: ‘‘estoy de acuerdo’’. Pero lamentablemente pasó lo que pasó», declaró el presidente, dando a entender que su interlocutor en ese momento fue alguien ajeno al Kremlin, posiblemente el oligarca Roman Abramóvich. Según reconoció Putin, puso como condición para su liberación que Navalni «no volviese más» a más a Rusia, donde estaba condenado a 30 años.