Fuga de película

Un taller de cocina y un camión de reparto: Así escapó Khalife de la cárcel Wandsworth, en el oeste de Londres

Las alarmas se activaron a las 7:50 de la tarde, veinte minutos después de la fuga de Dabiel Abed Khalife, exsoldado británico de 21 años que podría ya estar fuera del país

London (United Kingdom), 07/09/2023.- An undated handout photo made available on 07 September 2023 by the Metropolitan Police shows Daniel Abed Khalife, in London, Britain. Police are searching for the former soldier in the British army, who is accused of terrorism, after he escaped in his cook's uniform from HMP Wandsworth on 06 September 2023. (Terrorismo, Reino Unido, Londres) EFE/EPA/METROPOLITAN POLICE / HANDOUT MANDATORY CREDIT HANDOUT EDITORIAL USE ONLY/NO SALES
El sospechoso terrorista Daniel Khalife que se ha escapado de una prisión londinenseMETROPOLITAN POLICE / HANDOUTEFE

A las 7:50 horas de la tarde del miércoles se activaron las alarmas de la cárcel de Wandsworth, en el sur de Londres, al descubrir que un preso estaba «en paradero desconocido». La cárcel informó a la Policía Metropolitana y cerraron todos los accesos en busca del prófugo. Daniel Abed Khalife, un exsoldado británico de 21 años, acusado de dejar bombas falsas en la base de la Royal Air Force en Strafford y de recabar información sensible para suministrar a Iránse había escapado a las 7:30 horas encaramado en el travesaño inferior de una furgoneta de reparto de comida. El vehículo y el conductor fueron posteriormente detenidos y registrados. Pero ya era demasiado tarde. Khalife se había esfumado.

Los agentes sí vieron unas correas en los bajos de la furgoneta con las que se cree que pudo escapar el preso sin levantar sospechas. La furgoneta de reparto fue inspeccionada por los policías de la cárcel antes de abandonar el edificio. No detectaron ninguna anomalía y le dejaron salir del recinto. También, sin saberlo, a Khalife.

Ante el riesgo de que el exsoldado pudiera abandonar Reino Unido, el primer ministro Rishi Sunak reforzó este jueves la seguridad de los aeropuertos y de los puertos, incluido el de Dover, que permaneció en algunos momentos del día cerrado.

Abochornado, el Gobierno se pregunta cómo Khalife pudo escapar de Wandsworth. Pero los británicos tienen muchas preguntas más por responder. Para ello, el ministro de Justicia británico, Alex Chalk, anunció que nombraría a un experto externo para dirigir una investigación exhaustiva sobre cuál era el nivel de seguridad de esta prisión del siglo XIX. En el curso de la investigación se deberá explicar por qué un preso acusado de terrorismo había sido internado en una cárcel de categoría B, en vez de una de categoría A, de máxima seguridad. Tampoco se entiende que a este exmiembro del Ejército británico al que se le denegó la libertad condicional por el riesgo de fuga y que estaba a la espera de juicio, se le hubiera permitido apuntarse a los talleres de la cocina reservados para los presos menos peligrosos.

Mientras este jueves se seguía la operación de búsqueda y captura del exsoldado británico se ordenó una revisión más amplia de la categorización de los 1.300 reclusos de la prisión de Wandsworth, para garantizar que es el lugar adecuado para ellos. También se pidió una lista del personal penitenciario que estaba de servicio en la prisión el miércoles, en particular el de las cocinas y las puertas de seguridad. Chalk aseguró ayer que todos los puestos de seguridad estaban cubiertos durante la fuga de Khalife. Asimismo se ha reclamado al servicio de prisiones que lleve a cabo una evaluación similar sobre la clasificación de los más de 200 presos terroristas que cumplen condena en cárceles de Inglaterra y Gales.

Ian Acheson, ex director de prisiones que fue jefe de seguridad de Wandsworth en la década de 1990, declaró ayer a la BBC que la fuga de Khalife es un «fracaso catastrófico». Reveló que los últimos informes de la prisión eran alarmantes por el abandono de las instalaciones infectadas de bichos y que hay una elevada tasa de absentismo. La prisión de Wandsworth ya fue protagonista en una de las mayores fugas del país en 1965, la de Ronnie Biggs, ladrón conocido por el asalto al tren postal Glasgow-Londres.