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«A Puig y a Oltra les diré que quien tiene que liderar el Botànic soy yo, aunque no sea la lista más votada»

Asegura que si llega a presidente no consentirá que gobiernen los «lobbies» porque «son gente que los valencianos y valencianas no han votado». Además, asegura que no cree en los «políticos profesionales»

  • Rubén Martínez Dalmau
    Rubén Martínez Dalmau /

    Kike Taberner

Valencia.

Tiempo de lectura 8 min.

24 de abril de 2019. 20:42h

Comentada
Alicia Martí .  Valencia. 25/4/2019

Este catedrático de la Universidad ganó las primarias de Podem y acabó convirtiéndose en el líder de la confluencia de su partido con EU para la Generalitat.

-Inicia una nueva etapa profesional. ¿En política se debe estar de paso?

-Se debe estar al servicio de la gente y debemos asumir que si la gente normal hace política no puede ser excepcional y permanente. Cuando terminamos hay que regresar al lugar donde uno trabaja. No significa estar de paso, sino que sea algo tan importante que lo harás durante un tiempo determinado. No creo en los políticos profesionales porque acaban entrando en los mecanismos de la vieja política, creo en las caras y los cargos nuevos, en la nueva ilusión. Quien lleva toda la vida en política no puede cambiar nada porque él mismo no va a cambiar.

-¿Por eso ha habido tanta renovación? A personas como Antonio Montiel, que encabezó la lista en las pasadas elecciones, se les ha bajado del barco.

-Todo lo que sea renovar caras y que haya otra gente para plantear ideas nuevas y tener una forma diferente de enfocar la política me parece muy bien. Si no se hace eso no puede haber regeneración, es imposible. Hay gente que continúa y otros han pasado a una segunda línea de fuego, pero Montiel ha perdido unas primarias por nueve puntos. Me preocuparía si estuviese mucho tiempo en el mismo sitio, como pasa en el PSOE.

-Entonces, al secretario general, Pablo Iglesias, no le debe quedar mucho tiempo.

-Los Estatutos del partido dicen que nadie puede estar más de dos legislaturas, excepcionalmente tres, en ningún cargo de representación pública. Lo llevamos en nuestro programa.

-Dibuje el organigrama de la Generalitat de Podemos.

-Yo encabezaría la Presidencia del Botànic, a nosotros nos gusta llamarlo el desbordamiento del Botànic porque no se trata de reeditarlo, sino de ir más allá. No tenemos definido un número de áreas, eso hay que negociarlo y ver qué interesa más a la gente. Pero apostamos por una Conselleria de Feminismos, porque la igualdad entre hombres y mujeres es uno de los pilares. Creemos que debe haber una Conselleria de Turismo que se ocupe de revisar la parte más importante de nuestra economía. Necesitamos una Conselleria que se encargue de buscar cómo va a ser sostenible, cómo lo vamos a poder mantener... También debe haber una Conselleria de Cultura porque es un sector productivo social con muchas aristas, y si perdemos nuestra cultura, perdemos nuestra identidad como pueblo. No tiene sentido que Educación, que es un mastodonte, tenga Cultura.

-¿Tiene pensado un número máximo de Conselleries?

-A diferencia de lo que piensa Toni Cantó (Ciudadanos) no cuestan dinero. No contratas a un montón de funcionarios para cada una. Tú tienes el funcionariado de la Generalitat y lo vas distribuyendo. Lo importante es que sean ágiles y capaces de verter políticas transformadoras.

-También han apostado por la creación de Agencias para completar la acción del Consell, la del Territorio, de Residuos, Cambio Climático. ¿Por qué son necesarias?

-Una agencia es un grupo de personas que dependen de una estructura administrativa y se ocupan de algo en particular, como del cambio climático o de la igualdad salarial. No se va a preocupar igual un funcionario que un grupo de personas expertas en el tema. Los que critican las agencias no saben cómo funciona la administración pública norteamericana. A lo mejor les hace falta pasar por unas clases de Ciencia de la Administración para que no digan sandeces.

-PP y Cs dice que son chiringuitos de colocación.

-Para mí chiringuitos es, por ejemplo, que Toni Cantó haya cobrado más de 130.000 euros por hacer dos programas en Canal 9 y que ahora critique À Punt. Eso sí es chiringuito, apropiarte directamente del dinero de los contribuyentes.

Como nunca han gobernado o cuando lo han hecho ha sido para robar, no saben qué es acción de Gobierno.

-¿Qué no puede dejar pasar su partido esta legislatura? En esta ha hecho renuncias a la tasa de turismo o el SDDR sin castigar al PSPV y Compromís.

-No vamos a consentir que en la Comunitat gobierne gente que no ha sido votada. Es decir, los «lobbies». No podemos permitir que cuando hagamos algo tan importante como la gestión de residuos o la economía circular, te llamen los grandes empresarios para que vayas en detrimento de un futuro verde. Tampoco que aparezcan señores de dudosa procedencia y digan que van a construir un macrocentro comercial en Les Moles (Paterna) en una de zona que debería estar protegida, para que trabaje gente con contrarios precarios.

-¿Hay que esperar un Podemos más duro que pueda incluso frenar unos Presupuestos?

-El término es audacia, rebeldía, valientía. El Consell ha sido muy tímido. La tasa turística tiene que llegar. Nadie va a dejar de venir por pagar un euro más al día y si lo iba a hacer, mejor que no venga. Lo que acaba con el turismo son las playas contaminadas, las calles sucias o un camarero que lleva 15 horas trabajando con un contrato a tiempo parcial. No vamos a consentir que los hosteleros de masas llamen por teléfono al presidente y le digan: «No, la tasa turística no va».

-¿Cuál es su prioridad?

-He dejado la Universidad para cambiar la vida de la gente, que tengan una tierra de la que sentirse orgullosos.

-¿Qué política fiscal proponen para la Comunitat?

-Aplicar la Constitución, el principio de progresividad y eso implica que la gente más rica pague más. Si no, no hay distribución de la riqueza. Al final de diez años de crisis resulta que todos no se han tenido que apretar el cinturón. Los que eran ricos son más ricos. Cuando el PP habla de bajar o eliminar impuestos yo sé dónde van a parar. Quieren que las oligarquías paguen menos. El impuesto de Sucesiones solo lo paga el 15 por ciento de los que heredan.

-¿Dónde queda en su propuesta la clase media?

-El IVA se tiene que ir reduciendo porque es un impuesto injusto, lo pagan todos por igual. Un Estado democrático debe ser un lugar donde las clases bajas y medias estén liberadas de impuestos y las altas y las grandes empresas tengan una imposición más fuerte.

-La vivienda no para de subir. ¿Ha fracasado el Botànic?

-Llevamos un búnker de propuestas para la vivienda. Tres de cada diez de nueva construcción deben destinarse a alquiler social y las mujeres víctimas de violencia machista deben tener una vivienda. También recogemos una renta básica de emancipación y un banco de viviendas. Los precios son inalcanzables para la gente joven, sobre todo donde hay presión turística. El Gobierno de Pedro Sánchez no se atrevió a colocar precios máximos de alquiler. Esta es la única forma de parar la subida para que no se especule con un derecho constitucional. El que alquila debe ganar dinero, pero debe estar ponderado con el derecho a tener una vivienda.

-El Botànic prometió acabar con los barracones, pero no ha sido así.

-Ha habido un avance enorme en construcción de colegios, pero se podría haber hecho más. Tendría que estar ya solucionado. No tener colegios públicos de calidad es sacrificar la competitividad de las niñas y niños. Es un problema heredado de Camps y Fabra y en cuatro años no han podido acabar con todos los desmanes heredados junto con una deuda de 40.000 millones.

-¿Qué propone para reducir las listas de espera?

-Para mí son una obsesión y en el programa de los cien primeros días de Gobierno tiene que haber un plan de choque para acabar con ellas. También queremos que los dentistas entren en la seguridad social.

-El plan de choque ya existe y consiste en derivar a pacientes de la pública a la privada.

-Pero no ha funcionado. Debe haber contrataciones, aunque sea de manera temporal, de personal sanitario y gradualmente ir organizando el sistema para que la espera sea razonable, que para mí ha de ser de días.

-Ha mostrado su preferencia por que sea Mónica Oltra la presidenta de la Generalitat. ¿Por qué razones?

-Nunca. Fue una interpretación. Yo dije que en un sistema parlamentario no siempre gobierna el que más votos tiene. No creo que tenga que ser ella la presidenta, ni tengo preferencia alguna. Se trata de sentarnos en una mesa y ver qué es lo que más interesa al pueblo valenciano y cómo se va a organizar. Les diré que quien tiene que liderar el Botànic soy yo.

-¿Aunque su lista no sea la más votada?

-Espero ser la más votada, pero aunque no lo sea lo plantearé.

-El resto querrá lo mismo.

-No se pueden conseguir resultados diferentes haciendo lo mismo y con la misma gente. Por qué no traer un profesor de Universidad, que tiene larga experiencia. Probémoslo, a la mejor funciona.

-¿Qué aporta EU a la candidatura?

-Mucho. Se quedó a las puertas de lograr representación en las pasadas elecciones. Como no hemos podido eliminar la barrera electoral, se corría el riesgo de que volviera a pasar. Por eso, confluimos en una candidatura donde está Rosa Pérez, una persona que ha luchado contra la corrupción y por la memoria histórica. La confluencia con EU es ganadora.

-¿Qué queda de los círculos de Podemos?

-Siguen activos. Podemos viene de esa experiencia asamblearia que se crea a través del 15M. No puede ser el mismo el Podemos que había en las calles que el que está en las instituciones. En las calles tú puedes soñar, en las instituciones tienes que gobernar y hay condiciones.

-¿El que toca poder se aleja necesariamente del pueblo?

-Yo tengo un pensamiento liberal democrático. Un autor de esta corriente del XIX decía: «El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente». Por eso, creo en la regeneración y en el límite del poder. Tocar el poder y aplicar políticas emancipadoras e ideas te permite cambiar la vida de la gente. Si el poder se convierte en el lado oscuro de la fuerza te tienes que ir.

-¿El político está bien pagado?

-En Podemos solo podemos cobrar tres sueldos mínimos. Antes eran 700 euros y un diputado no podía cobrar más de 2.100 euros, que a mí parece que es un sueldo digno. En general, sí lo están, y a veces, hasta demasiado bien. Los políticos tendrían que ver más cómo vive la gente.

-Quien tiene dificultad para pagar es el Consell.

-Es un programa contable y de liquidez. Hay diferentes soluciones, pero el pago debe ser inmediato porque el servicio lo es. No hemos entrado aún en las Conselleries y no sabemos aún qué hay.

-Todos los partidos se han comprometido a que habrá nuevo modelo de financiación. ¿Hay que dar por seguro el acuerdo?

-No me fío del PSOE ni del PP. Han gobernado con mayorías absolutas y no lo han hecho. ¿Por qué lo van a hacer ahora? Es más, el PSOE aprobó el último modelo de financiación y no tiene interés en cambiarlo. El PP miente por todos los lados, Cs es un partido veleta, que lo único que quieren es colocar cuatro ideas para que nadie vea que lo importante está detrás. Además son centralistas. El único que puede garantizar el cambio es Unides Podem, un voto que vale por dos, de nada nos serviría un Botànic si el Gobierno central no está de acuerdo con tu manera de gestionar ese cambio de financiación.

Rubén Martínez Dalmau encabeza la candidatura de Unides-Podem EU a la Generalitat. Nació en Teulada (Alicante) en 1970. Es profesor titular de Derecho Constitucional en el Departamento de Derecho Constitucional y Ciencia Política de la Universidad de Valencia y puede decirse que su afinidad política no le viene de cuna. «Mi familia es conservadora. De hecho, mi padre leía siempre LA RAZÓN», recuerda con una gran sonrisa. Asegura que tiene una gran capacidad de diálogo. «El cambio lo trae el diálogo, no la imposición. Yo siempre puedo estar equivocado».

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