Objetos de coleccionista (pasados y presentes): el verdadero poder y valor de una obra no muere en el tiempo

También hay objetos que no vienen de siglos pasados o épocas remotas, sino que simplemente por el nombre que las representa o la marca ya son sinónimos de objetos preciados por los coleccionistas. ¿El motivo? Hay unos pocos en el mundo.

Van Gogh
Van GoghVan GoghVan Gogh

Hay miles de formas y objetos para coleccionar. Tantos como coleccionistas hay en el mundo. Desde el arte clásico hasta los objetos limitados de las grandes casas de moda.

Un objeto antiguo ya tiene un valor propio que se lo da la época y la sociedad donde se realizó. Puede aumentar su valor si es sometido a manos de expertos, que con su cuidado y dedicación, hacen que el cuadro, la pintura o la escultura vuelva a tener la relevancia y belleza de cuando fue fabricado. Por lo que su restauración le otorga un valor antiguo, sentimental, artístico y por supuesto monetario.

Uno de estos objetos que han adquirido un significativo lugar en el arte, y que su belleza y valor cada día aumenta más, son los retablos.

Muchas de estas hermosas piezas maestras fueron realizadas en madera policromada o dorada y guardan bellas obras como pinturas, lienzos y tallas. Hoy en día muchos de estos retablos se conservan en perfectas condiciones gracias a los complicados procesos de restauración a los que son sometidos, por lo que su valor histórico crece mucho más.

Algunos templos o catedrales guardan un precioso concepto de arte en sus tablones, pero también familias con herencias extensas tienen estos objetos, que se han guardado por generaciones completas y que en muchos casos se pueden perder por factores ambientales o desconocimiento de su concepto. Hoy en día, un retablo original conserva un valor propio que puede ser muy elevado, por lo que su restauración, aunque puede ser cara, es una inversión que trae enormes beneficios, sobre todo si alguna institución, museo o coleccionista está interesado en él.

Pero no sólo esculturas y pinturas son objetos que pueden aumentar su valor al ser restaurados, también las casas y mansiones pueden convertirse en una tendencia que no solo cambien su forma y construcción, sino que pueden aumentar su valor con el paso del tiempo y su conservación.

Jarrón
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Hay mansiones muy antiguas que, por su arquitectura y diseño, han servido como escenario para proyectos audiovisuales o de fotografía que terminan siendo vistas por coleccionistas o empresarios que las ubican luego para comprarlas y convertirlas en palacios reales y lugares maravillosos, donde el estilo anudado a las tendencias de lujo y decoraciones actuales las convierten en una inversión muy rentable y en algunos casos elevada.

Mansión
MansiónMansiónMansión

También hay objetos que no vienen de siglos pasados o épocas remotas, sino que simplemente por el nombre que las representa o la marca ya son sinónimos de objetos preciados por los coleccionistas. ¿El motivo? Hay unos pocos en el mundo.

Vajillas, jarrones, relojes, joyas, muebles y hasta trajes y vestidos, forman parte de esta variedad de artículos antiguos o modernos cuyo concepto es sinónimo de arte pero también de valor. Y es que en materia de coleccionismo, pasamos del arte clásico a la modernidad. Porque en cuestión de coleccionar, cada cual tiene sus gustos.

Desde cubiertos de Lagerfield, pasando por un curioso oso de peluche de Louis Vuitton,  los zapatos de cristales de Jimmy Choo o la diadema de Gucci con incrustaciones de cristales brillantes, la variedad de objetos antiguos que conservan un importante valor son muy extensos.

Cubiertos Karl Lagerfeld
Cubiertos Karl LagerfeldCubiertos Karl LagerfeldCubiertos Karl Lagerfeld

Un objeto antiguo, restaurado o no puede significar una magnífica inversión, al mismo tiempo que ayuda a que su casa tenga una significativa relevancia con su exhibición, pero también como un objeto resguardado en una gran bóveda de seguridad donde le garantiza una excelente y buena inversión.