El cuidado del oceáno como responsabilidad global y diaria

Los océanos del mundo ocupan tres cuartas partes de la superficie terrestre, contienen el 97% del agua de la tierra y representan el 99% del espacio vital por volumen. Además, producen el 50% del oxígeno que se genera en el planeta

Las algas son especies marinas que ayudan a limpiar los estuarios
Las algas son especies marinas que ayudan a limpiar los estuarios

El maravilloso entorno que tenemos, los paisajes naturales, la gran vegetación que nos rodea, pero sobre todo nuestra salud y bienestar, no sería lo que es de no ser por los océanos. Este 8 de junio se ha conmemorado el Día Mundial de los Océanos, una fecha en la cual diversas organizaciones públicas y privadas han sacado a relucir las sus iniciativas a favor de la concienciación social. «El océano no tiene fronteras, cuidar de nuestros mares y sus especies es una responsabilidad global», asegura a LA RAZÓN, Manuel Merchán, profesor de OBS Business School y presidente de la Asociación Chelonia, entidad internacional sin ánimo de lucro que se dedica a apoyar estudios científicos y proyectos sobre conservación.

«Dependemos de los océanos como fuente de agua, oxígeno, alimentos, y para regularizar nuestro clima. Debemos conservar nuestros ecosistemas para cuidar nuestro bienestar humano», dice el profesor. Desde su perspectiva, hay tres factores primordiales que afectan a los océanos: el cambio climático, por la subida del nivel del mar; la desaparición de las especies, por la contaminación ambiental y el consumo humano, por la sobreexplotación de los mares.

Merchán considera que la herramienta más poderosa que podemos utilizar es la educación temprana, enseñando a los más pequeños a separar residuos y reciclar, mientras que a nivel gubernamental, se debe seguir trabajando por la implementación de la economía circular, a través de la práctica.

Una de las acciones que tiene que ver con este tipo de eonomía es «Mares Circulares» un programa 360º que trabaja por la limpieza de costas y fondos marinos, la sensibilización de la ciudadanía y el desarrollo de la economía circular en España y Portugal.

Esta iniciativa impulsada por Coca-Cola en España y Portugal y cofinanciado por The Coca-Cola Foundation, consiste en el desarrollo de una técnica innovadora, que impulsa la conversión del plástico común que se encuentra en el mar a plástico PET, que es el que tiene un nivel mayor de degradación en productos que nos permita darle una nueva vida.

Hasta ahora, toda la basura marina (de la que forma parte el plástico no PET) que recogían los pescadores durante sus labores de faenado acababa en el vertedero, porque la tecnología existente no permitía su reutilización. Ahora, la nueva tecnología supone un punto de inflexión porque va permitir valorar y transformar la parte de los residuos plástico no PET en unas planchas que sirven para la elaboración artesanal de mobiliario urbano. Con este tipo de plástico recogido en el mar se podrán elaborar hasta 15 bancos que serán instalados en diversos puntos de la geografía española.

Con el mismo compromiso, la iniciativa «SinfoníadeAlgas para Revitalizar el Océano», impulsada por la red de hoteles de Relais & Châteaux, busca sensibilizar sobre «la necesidad de trabajar juntos para crear un nuevo equilibrio con el océano que deje de agotar su riqueza, y en su lugar le devuelva su vitalidad y le aporte nueva vida». La campaña pone de relieve, por un lado, la carta de productos sostenibles de origen marino de la asociación (firmada en 2009 con Ethic Ocean)y, por otra, el Manifiesto presentado en la UNESCO en 2014 que aspira a construir un mundo mejor a través de la cocina y la hospitalidad. Sus compromisos: «proteger la biodiversidad de los océanos» e «iniciar relaciones sólidas con los agricultores y los pescadores locales».

Durante todo junio, cientos de chefs de Relais & Châteaux promocionarán la diversidad de algas y sus beneficios haciéndolas protagonistas de los menús porque, además de ser eficaces en la captación de carbono, pueden ayudar a limpiar los estuarios, reducir la acidificación de los océanos, luchar contra la erosión de las costas y sirven de hábitat a ecosistemas de gran biodiversidad. Más allá de la alimentación, las algas también contribuyen a la producción de biocombustible o incluso de materiales plásticos renovables. Además, las algas no necesitan insumos como fertilizantes para desarrollarse y su crecimiento puede ser muy rápido. Sin embargo, como todos los recursos naturales, es importante segar o cultivar las algas de manera respetuosa con el ecosistema. La preocupación de la marca hotelera responde a su convivencia con el medioambiente, ya que de sus 580 propiedades, casi el 20 % están situadas justo al lado de una masa de agua, dulce o marina.

El cuidado de los océanos no tiene que ser una preocupación de solo un día, sino más bien tiene que ser un hábito diario ya que su conservación es fundamental para mantener la vitalidad de todas las especies que habitan este mundo, incluidos los seres humanos.