Mas de 300.000 alumnos, en lista de espera para examinarse del carnet de conducir

Al ritmo actual los últimos de la lista podrían tener que esperar hasta cuatro años, según los profesionales de la enseñanza

A día de hoy, hay más de 306.000 alumnos en España pendientes de afrontar un examen de conducir, según datos de Formaster, Asociación Profesional de Empresas Formadoras en Logística, Transporte y Seguridad Vial. En lo que va de año la bajada de alumnos de las listas de espera para examinarse ha descendido en poco más de un 14%. Un descenso insuficiente, ya que con el número actual de examinadores se necesitarían casi 4 años para alcanzar una lista de espera “cero”, ello sin contar con la incorporación de nuevos alumnos. Incluso, en algunas provincias, esta demora podría hasta triplicarse.

Uno de los graves problemas que desde hace algunos años llevan acarreando los alumnos que quieren sacarse alguno de los carnés de conducir en España, es el tiempo de espera para poder acceder a una fecha para la prueba práctica de conducir. Un periodo que, en algunas provincias, puede superar los 3 meses.

Es cierto que la DGT ha incorporado 50 nuevos examinadores, lo que fuentes del sector consideran positivo, pero insuficiente ya que sigue sin solucionar el problema, pues ni siquiera se cubren las jubilaciones actuales. Por ello se reclama más personal examinador en las Jefaturas provinciales que siguen teniendo problemas de déficit de examinadores. Según Formaster, en los últimos 12 años se ha perdido alrededor de un 10% de examinadores, lo que ha provocado un colapso interminable para poder acceder a las pruebas prácticas.

Esta situación puede provocar que alrededor de un 30% de las autoescuelas -sobre todo las más pequeñas y las ubicadas en localidades de menos población- podrían cerrar, al no poder ofrecer un servicio de calidad a sus alumnos, llevando a una situación de desempleo a más de un millar de familias. El sector viene desde hace años sufriendo grandes dificultades, empezando por la huelga de examinadores de otoño de 2019, la pandemia, las restricciones de movilidad de 2020, y a día de hoy las subidas de los precios energéticos y de los combustibles. A todo ello hay que sumar ahora la falta de examinadores y el lento proceso para acceder a las pruebas prácticas.