Planchando con Calvo de madrugada
«La subida del 44% de la luz es “para favorecer la conciliación nocturna»
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El precio de la luz se ha convertido en noticia estelar, y con fundamento, y no sólo por la subida anunciada, sin precedentes de ese nivel que se recuerden. Tampoco por las promesas realizadas por políticos y partidos hoy en el Gobierno, que con anterioridad habían puesto el grito en el cielo por meros ajustes de la tarifa por el IPC, y comprometido su palabra –¿tiene algún valor ya desde Sánchez la palabra dada en política?– de que con ellos en el Gobierno no subiría el precio de la luz, al menos «a las clases más desfavorecidas y a los trabajadores».

Siendo importantes estos hechos, ahora lo más noticiable es que el Gobierno introduce el algoritmo en nuestras vidas para regularla en función del coste de la tarifa eléctrica. Sánchez nos aconseja utilizar los electrodomésticos –la plancha, en especial– en horario de madrugada a coste reducido, lo que ha dado lugar a que la señora Calvo nos derive al debate favorito de este Gobierno tan feminista: «No importa la hora de la plancha, sino quién la hace, el hombre o la mujer». Lo mismo con la lavadora, para concluir que la subida del 44% de la luz es para favorecer la conciliación nocturna de los españoles.

El pueblo inunda las redes con quejas al respecto: «Es imposible un botellón en condiciones con el ruido que hacen los vecinos planchando a las 3 de la mañana»; «están fastidiando la convivencia en el barrio». Y ya hay concentraciones previstas contra el «tarifazo» eléctrico.