LGTBI

Respeto

La vida es diversidad y lo primero que hay que aprender cuando venimos al mundo es a respetar.

Irene Villa

Mañana la celebración del amor, la libertad, la aceptación de una sexualidad no convencional, la ruptura de fingimientos y cadenas, la salida del armario, se celebra sin restricciones. Madrid se llenará de colores en la fiesta por la libertad por excelencia pero, por favor, que no se vea empañada por luchas políticas ni intereses partidistas. Que nadie se aproveche ni apropie de lo que se lleva años reivindicando en nombre del amor libre sin etiquetas ni represiones que solo consiguen el efecto contrario, la doble moral y las vidas de mentira.

Como muchos aseguran: «algunas personas nacemos dos veces: cuando llegamos al mundo, y cuando sentimos que podemos presentarnos ante él como realmente somos». Nos hemos quitado filtros, miedos, complejos y sobre todo hemos dado un gran puñetazo en la mesa diciendo que basta ya de cualquier tipo de acoso, aunque sigue siendo dramático que quien decida expresar la libertad de amar, y sobre todo la libertad de ser, sea diana de ataques, insultos, burlas e incluso objeto de la violencia más despiadada. En ciertos países aún hasta se les niega el derecho a vivir. ¡Qué suerte tenemos de vivir en España! Queremos igualdad, justicia, paz y desarrollo. Y que jamás una condición, del tipo que sea, suponga un obstáculo.

Sigue habiendo tantas personas que se ocultan por miedo a no ser aceptadas, que en 2020 nació en Ibiza un desfile inclusivo con personas con autismo, síndrome de down, en silla de ruedas, con andador, con prótesis, trans, curvy, LGTBI+… ¡claro que son también modelos de vida!

Hace poco se entregaron los Ibiza Inclusion Awards. Es un gran avance que se de protagonismo a personas que históricamente no tuvieron el lugar que merecían, que se muestren las diferencias que nos hacen únicos y que se eliminen las etiquetas discriminatorias.

La vida es diversidad y lo primero que hay que aprender cuando venimos al mundo es a respetar.