Bromistas

En el mundo de los pies de plomo, Almeida se puso zapatillas de estar por casa. Puede que nos pasara a todos nosotros, pero él es el alcalde de Madrid

FOTO: Pedro Puente Hoyos EFE

Cuando servidora daba clases en el Máster de Radio Cope, siempre les advertía a los alumnos lo siguiente: si alguno de vosotros pilla a mi madre desprevenida y trata de hacer humor burlándose de ella, que sepa que a partir de ese instante mi único objetivo en la vida será comerme el hígado del humorista. Bien, pues cuando ya creíamos que se había pasado de moda eso, usar a alguien que no sabe quién eres, o engañarle haciéndote pasar por alguien que no eres, cuando ya todo eso se había demostrado antiguo, lamentable, zafio y con la misma p*** gracia que ninguna, aparecen unos humoristas rusos, que dicen hacer periodismo bromista «que saca la verdad con bromas». Vovan y Lexus (así se hacen llamar artísticamente estos acólitos de Putin) se hicieron pasar por el alcalde de Kiev y trolearon a José Luis Martínez-Almeida en una conversación telemática mantenida en el mes de junio. Digamos algo también: Almeida pecó de pipiolo, de una ingenuidad imposible a estas alturas y se abrió de capote en asuntos muy sensibles. Por ejemplo, cuando al falso alcalde de Kiev le aseguró estar en disposición de ayudar a deportar a hombres ucranianos de vuelta al país para luchar. O mostrarse divertido ante el negacionismo sobre la Covid y los pasaportes falsos, o ante el anuncio del supuesto ataque con heces a las delegaciones de la cumbre de la OTAN y llamar «bastardos» a los rusos con propiedades en España. Me resulta incomprensible, se me escapa hasta qué punto la diplomacia obliga a estas cosas. En el mundo de los pies de plomo, Almeida se puso zapatillas de estar por casa. Puede que nos pasara a todos nosotros, pero él es el alcalde de Madrid. En cuanto a la parte final de la conversación, sinceramente, no me ha dado el estómago para verla hasta el final. En ninguno de mis grupos de chats se ha comentado y miren que los hay con ganas de decir cualquier cosa y hasta con algún argumento personal lícito que les habilitaría la revancha. Nadie. Los mismos de siempre en redes, eso sí, que no hay boda sin la tía Juana. Así que, alcalde, como tú dices «soy atlético, estas cosas ni distraen. Partido a partido».

PD: Pero lee a Almudena, joder.